Hace pocos días se hizo cargo una nueva comisión directiva en la sociedad de fomento y su presidente aseguró que se ocuparán de estos temas. Además, hay deficiencias en otros servicios que también requieren una solución.
Sus límites son: las calles Roque Sáenz Peña, Magaldi, Cabrera, Vuelta de Obligado, Quintana, Matienzo, General Paz y Dulbecco.
En sus nueve manzanas residen alrededor de 160 familias y, aún cuando es un vecindario no muy extenso, dentro de su perímetro hay varias instituciones: la sociedad de fomento, una Unidad Sanitaria, la Iglesia Cristo Redentor y el convento de monjas, la Escuela Primaria Nº 40 y la Secundaria Básica Nº 9, enclavadas estas últimas en Vuelta de Obligado y Cabrera. Además, hay un jardín de infantes en el barrio lindero.
“En ese sentido estamos bastante bien, es un sector muy completo”, dice Martín Sofía, el flamante presidente de la sociedad de fomento que fue elegido en ese cargo el 20 de diciembre y asumió el 4 de enero.
La institución
A poco de tomar el mando, Sofía recibió a DEMOCRACIA y contó qué fue lo que encontró: “No hemos tenido suerte con las autoridades anteriores, no es por echarle la culpa a las gestiones previas, porque creo que es un mal general de los vecinos quienes no nos hemos involucrado lo suficiente; hay una enorme falta de comunicación con el vecino, ese es el déficit más importante que tenemos aquí y es lo primero que estamos tratando de solucionar, por eso lanzamos un pequeño boletín informativo para presentar los proyectos que tenemos y que ya están en marcha, gracias a la colaboración de los vecinos”.
El edificio donde funciona la sociedad de fomento está ubicado en la calle Chilavert, entre Quintana y Cabrera. Al entrar, varias personas trabajan en el arreglo del lugar que, según dijeron “estaba muy deteriorado”, por lo que los colaboradores están pintando, cambiando puertas y cerraduras, reparando la cocina y poniendo el lugar en buenas condiciones, ya que el salón multiuso es bastante grande y allí se pueden hacer muchas actividades.
Al lado funciona la Unidad Sanitaria, que según cuenta Sofía “está trabajando muy bien”, y luego de la asunción estuvieron entablando nuevas relaciones para trabajar en conjunto.
Allí se atiende también a vecinos procedentes de zonas aledañas, algunos de ellos cruzan la ruta nacional 188 ya que provienen del barrio Ramón Carillo.
El titular de la comisión explicó que “por haber cedido una parte de nuestro salón para la salita, un gobierno -no sé si es el actual o el anterior- se había comprometido a hacer unas oficinas delante de la sociedad de fomento como contrapartida, pero eso aún no sucedió. Vamos a ver si podemos solucionar este tema, porque inclusive, más que oficinas, nos vendría mejor el lote de al lado para hacer un espacio de recreación para los chicos”.
Precisamente, el terreno lindero está libre y los fomentistas pensaron en hacer allí un espacio recreativo para los chicos del barrio.
Es que a pesar de ser un vecindario con varios años, a la gente grande que sigue viviendo en el lugar, se sumó mucha gente joven con chicos.
Escrituras
Uno de los principales inconvenientes que tienen muchos de los que viven en este sector es la falta de escrituras en sus casas.
Este es un asunto que mantiene muy preocupados a los vecinos, que llevan años con este reclamo, sin solución por parte de las autoridades. Las familias que tienen este problema serían unas cuarenta.
Sofía explicó que “es una promesa que se viene incumpliendo desde hace años. Sabemos que la gestión anterior ha hecho algunas tratativas para avanzar sobre ese tema así que nosotros vamos a seguir ese camino y nos moveremos hasta que se regularice la situación de los vecinos”.
Falta de pavimento
El barrio cuenta con gas natural, alumbrado público, agua corriente y cloacas.
Lo que estaría faltando es el pavimento ya que las calles son de tierra.
“Faltaría que pase el regador y que, por lo menos, empiecen a hacer el cordón cuneta”, reclamó ante este diario Nelly Lugli de Bellone, una vecina que lleva años en el barrio.
En el mismo sentido, Sofía señaló que la única obra que se hizo en este sentido fue “una o dos cuadras con mejorado, las únicas que lo tienen en este barrio, porque se equivocaron y siguieron completando cuadras que no correspondían al plan original”.
Otros servicios
Si bien el agua corriente presentó severos inconvenientes el verano pasado por falta de presión, los vecinos aseguraron que el tema está bastante normalizado y que solamente sufrieron algunos cortes en el suministro por alguna refacción o trabajo de mantenimiento.
“Faltaría mejorar mucho la señalización y debería haber una mayor iluminación”, afirmó el presidente de la sociedad de fomento.
Además, solicitaron más asiduidad en la poda de árboles, la limpieza de calles y veredas y el mantenimiento de los espacios públicos. “Acá al lado tenemos un campito del que no sabemos quién se tiene que hacer cargo -ejemplifica Sofía-, si nos dejan a nosotros, lo acondicionamos, nos ocupamos de cuidarlo y de hacer una cancha de fútbol para los pibes del barrio”.
Seguridad
Los vecinos afirmaron que en esta zona, jurisdicción de la Comisaría Segunda, no hay grandes problemas de inseguridad.
En este sentido, Sofía relató que “hay patrullajes, posiblemente podría haber más, pero la inseguridad aquí es como en todos los lugares, así que creo que es un tema recurrente, no solo en este lugar”.
Comentá la nota