Los vecinalistas coinciden en el pedido de mayores controles

Los vecinalistas coinciden en el pedido de mayores controles
Ayer por la tarde, en el Centro Cultural se realizó una reunión con las autoridades provinciales y municipales, jefes de policías y referentes de las asociaciones vecinales para definir las medidas a tomar ante los hechos de delincuencia que se suscitan en toda la ciudad.

En la reunión estuvo presente el secretario de Seguridad de la provincia, José Glinski, el secretario de seguridad del municipio, Carlos Marsó, la concejal Alicia Dubreuil, el subjefe de la policía, Rubén Cifuentes, el subsecretario Coordinador, Guillermo Almirón y el responsable de Migraciones. Además estuvieron presentes los presidentes de la mayoría de los barrios de la ciudad.

La metodología de la reunión consistió en que cada vecinalista tomara la palabra y expresara su pregunta, sugerencia o vivencia a los funcionarios, quienes respondían; y así se continuaba con la siguiente.

Los funcionarios hicieron hincapié en medidas de prevención, mientras que los vecinalistas exigieron mayores recursos humanos, más presencia policial y la instalación de Subcomisaría en puntos ciegos de la ciudad. Al mismo tiempo exigieron más control.

“No queremos más charlas, queremos una solución” exclamaban los vecinalistas ante las explicaciones de los funcionarios sobre las medidas para combatir la delincuencia.

Los pedidos de los vecinalistas

Los dirigentes barriales pidieron soluciones a los problemas que se enfrentan de manera cotidiana. Algunos de los enunciados que tuvieron mayor eco por parte de los participantes fueron apoyados incluso por los funcionarios.

“Seguimos teniendo cuatro policías por turno” exclamó Miranda de Km. 8, al tiempo que recordó que la comisaría de su barrio tiene una jurisdicción que va hasta Km. 17 y Km. 14.

El dirigente del Máximo Abásolo, por su parte, señaló que en la ciudad existen muchos inmigrantes, de los cuales no se tiene ningún tipo de control y le pidió al responsable de migraciones “que camine los barrios”.

Los referentes de Km. 14 y Bº Malvinas pidieron la construcción de módulos policiales o subcomisarías para sus barrios, teniendo en cuenta que las comisarías que los comprenden están alejadas.

Una integrante de la comisión directiva del Bº Stella Maris señaló que en la ciudad existen muchos crímenes sin resolver, que perdieron conocimiento público, pero aún así quedaron impunes. La mayoría “son de gente pobre, y como son pobres no importan” agregó.

El padre López de la parroquia del Pietrobelli aseguró que una cuestión fundamental para la prevención es trabajar en la educación, para erradicar la violencia, “y los primeros educadores son los padres”, dijo.

El representante del Bº Ciudadela aseguró que “estamos cansados de las leyes que promueven la protección de los delincuentes” y señaló que “la gente que votamos, para que esté en el poder, no está acá. Los que están hoy acá con nosotros son gente que esos que elegimos pusieron”, haciendo una excepción de la concejal Alicia Dubreuil. Luego, les pidió a esos representantes su presencia en una próxima reunión. Pedido que fue reforzado por el presidente del Bº Abel Amaya, quien además exigió la presencia de los jueces, y cuestionó la realización de adicionales de los policías, que sacan las fuerzas de la calle.

Los funcionarios

Los funcionarios, en cambio, expusieron algunas de las acciones que se están realizando desde el área de seguridad para contrarrestar los hechos delictivos. Mencionaron que se trabaja en programas preventivos, procedimientos sorpresivos, corredores seguros e incorporando más recursos.

Desde Migraciones se explicó que el único control que se hacía era en las fronteras y que esta oficina no tiene poder de policía para expulsar a los inmigrantes que cometen delitos. Sino que son juzgados con el mismo código que cualquier ciudadano argentino. Por otro lado, argumentó que a nivel nacional los países del Mercosur brindan a sus vecinos la posibilidad de asentarse, sin anteponer mayores dificultades.Ayer por la tarde, en el Centro Cultural se realizó una reunión con las autoridades provinciales y municipales, jefes de policías y referentes de las asociaciones vecinales para definir las medidas a tomar ante los hechos de delincuencia que se suscitan en toda la ciudad.

En la reunión estuvo presente el secretario de Seguridad de la provincia, José Glinski, el secretario de seguridad del municipio, Carlos Marsó, la concejal Alicia Dubreuil, el subjefe de la policía, Rubén Cifuentes, el subsecretario Coordinador, Guillermo Almirón y el responsable de Migraciones. Además estuvieron presentes los presidentes de la mayoría de los barrios de la ciudad.

La metodología de la reunión consistió en que cada vecinalista tomara la palabra y expresara su pregunta, sugerencia o vivencia a los funcionarios, quienes respondían; y así se continuaba con la siguiente.

Los funcionarios hicieron hincapié en medidas de prevención, mientras que los vecinalistas exigieron mayores recursos humanos, más presencia policial y la instalación de Subcomisaría en puntos ciegos de la ciudad. Al mismo tiempo exigieron más control.

“No queremos más charlas, queremos una solución” exclamaban los vecinalistas ante las explicaciones de los funcionarios sobre las medidas para combatir la delincuencia.

Los pedidos de los vecinalistas

Los dirigentes barriales pidieron soluciones a los problemas que se enfrentan de manera cotidiana. Algunos de los enunciados que tuvieron mayor eco por parte de los participantes fueron apoyados incluso por los funcionarios.

“Seguimos teniendo cuatro policías por turno” exclamó Miranda de Km. 8, al tiempo que recordó que la comisaría de su barrio tiene una jurisdicción que va hasta Km. 17 y Km. 14.

El dirigente del Máximo Abásolo, por su parte, señaló que en la ciudad existen muchos inmigrantes, de los cuales no se tiene ningún tipo de control y le pidió al responsable de migraciones “que camine los barrios”.

Los referentes de Km. 14 y Bº Malvinas pidieron la construcción de módulos policiales o subcomisarías para sus barrios, teniendo en cuenta que las comisarías que los comprenden están alejadas.

Una integrante de la comisión directiva del Bº Stella Maris señaló que en la ciudad existen muchos crímenes sin resolver, que perdieron conocimiento público, pero aún así quedaron impunes. La mayoría “son de gente pobre, y como son pobres no importan” agregó.

El padre López de la parroquia del Pietrobelli aseguró que una cuestión fundamental para la prevención es trabajar en la educación, para erradicar la violencia, “y los primeros educadores son los padres”, dijo.

El representante del Bº Ciudadela aseguró que “estamos cansados de las leyes que promueven la protección de los delincuentes” y señaló que “la gente que votamos, para que esté en el poder, no está acá. Los que están hoy acá con nosotros son gente que esos que elegimos pusieron”, haciendo una excepción de la concejal Alicia Dubreuil. Luego, les pidió a esos representantes su presencia en una próxima reunión. Pedido que fue reforzado por el presidente del Bº Abel Amaya, quien además exigió la presencia de los jueces, y cuestionó la realización de adicionales de los policías, que sacan las fuerzas de la calle.

Los funcionarios

Los funcionarios, en cambio, expusieron algunas de las acciones que se están realizando desde el área de seguridad para contrarrestar los hechos delictivos. Mencionaron que se trabaja en programas preventivos, procedimientos sorpresivos, corredores seguros e incorporando más recursos.

Desde Migraciones se explicó que el único control que se hacía era en las fronteras y que esta oficina no tiene poder de policía para expulsar a los inmigrantes que cometen delitos. Sino que son juzgados con el mismo código que cualquier ciudadano argentino. Por otro lado, argumentó que a nivel nacional los países del Mercosur brindan a sus vecinos la posibilidad de asentarse, sin anteponer mayores dificultades

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