Vecinalistas aprueban el Presupuesto Participativo pero reclaman cambios

Diario Patagónico consultó a vecinalistas de distintos barrios de Comodoro Rivadavia su opinión sobre la implementación del Presupuesto Participativo, que ya lleva cuatro años en la ciudad.
La mayoría consideró que es una buena herramienta que permite la intervención de los ciudadanos en las obras públicas, pero también coincidieron en que es necesario plantear algunos cambios, entre ellos mayor centralización en las vecinales, seguimiento de las obras, y cumplimiento de los compromisos asumidos mediante el voto de los vecinos.

A partir del presupuesto participativo se realizaron algunas obras en Comodoro en los últimos años. Pero para algunos vecinalistas, todavía falta bastante.

En 2008 la Municipalidad de Comodoro Rivadavia implementó por primera vez el Presupuesto Participativo, un programa que posibilita que los vecinos definan mediante votación cuáles son los proyectos que quieren que se prioricen en el sector de la ciudad donde habitan.

Según la información recabada por Diario Patagónico, en el primer año de implementación de este sistema se votaron 99 proyectos por un valor de $4.654.280 pesos, con un porcentaje de ejecución de obra del 80 por ciento.

Para la edición 2009 el número de proyectos aumentó a 124 con una inversión de $9.194.844 de pesos y un porcentaje de ejecución del 83 por ciento.

Mientras, para la tercera edición en 2010, el monto descendió a $4.964.500 pesos con 91 proyectos, y un porcentaje de ejecución del 81 por ciento.

En la edición de 2011 se votaron 207 proyectos con 8.344.200 pesos, pero no trascendió cuántos de ellos están en ejecución.

Mientras, para la votación del presupuesto 2012, realizada a fines de octubre último, se eligieron 63 proyectos por un total de 10.000.000 de pesos, más allá de que no está definido si la futura gestión municipal encabeza por Néstor Di Pierro le dará continuidad al programa.

OPINIONES DIVIDIDAS

A pesar de la inversión realizada y de los proyectos ejecutados en estos cuatro años, el sistema parece no convencer a todos los vecinalistas. Por ejemplo Juan Mera, presidente de la asociación vecinal del barrio Quirno Costa, consideró que en su barrio hay poca participación.

“Vemos que las obras tardan mucho; entonces es preferible no esperar tanto para hacer una obra. De 2010 hay una obra pendiente en Carlos Gardel y 10 de Noviembre, es una plaza valuada en 200 mil pesos, pero tampoco se han hecho los semáforos y los lomos de burro de ese año”, explicó.

El retraso de obras generó en más de una ocasión la protesta de los vecinos. En enero de 2010, los vecinos del barrio Balcón del Paraíso se manifestaron por la reconstrucción de la sede vecinal y la colocación de la escalera prevista en el Presupuesto Participativo.

Ese día los manifestantes obstruyeron el acceso al Camino del Centenario hasta que se hicieron presentes en el lugar funcionarios municipales que escucharon sus reclamos.

La herramienta va en forma directa a los pedidos de las vecinales, pero también a distintas organizaciones sociales, murgas, clubes de fútbol y otras actividades deportivas, lo que despierta el malestar de algunos vecinalistas que piden que se centre en las entidades vecinales.

“Entraron muchas otras instituciones, el vecinalista no estuvo de acuerdo, quizás por egoísmo, pero nosotros lo tomamos diciendo que las agencias Cultura y Deportes tendrían que ayudar a las entidades deportivas”, explicó a Diario Patagónico María Carrizo Díaz, presidente de la Asociación Vecinal de Astra.

Si bien en este punto no está de acuerdo, la vecinalista consideró que la herramienta municipal “es un arma muy buena, pero hay que trabajarla mejor”.

“Las empresas tienen que cumplir con lo que corresponde porque quedaron debiendo parte de las obras. Tiene que tener un mayor seguimiento, pero esta bueno porque vos decidís lo que vas a hacer en tu barrio”, aseguró.

Además, en Astra no participaron de la última edición ya que los integrantes de comisión directiva se vieron superados por sus propios trabajos, y la herramienta municipal obliga a que los vecinalistas participen activamente de las reuniones.

Sin embargo, en anteriores ediciones los resultados fueron óptimos para este barrio, en virtud de que en 2008 pudieron construir el playón y cuatro garitas de colectivos, y en 2009 obtuvieron una refacción del playón que actualmente se está ejecutando.

Las experiencias positivas se repiten en otros barrios. Esther Sosa, presidenta de la asociación vecinal del barrio Mariano Moreno de Kilómetro 3, explicó a este medio que ha sido una experiencia positiva. “Este año sacamos tres proyectos. Además, en 2008 obtuvimos la obra de gas del club Tiro Federal y un playón deportivo. Estamos al día con las obras; faltarían las ‘compu’ de 2010. Son 25 mil pesos para 5 computadoras HP, pero están en tiempo y forma”, aseguró.

“Realmente estoy muy de acuerdo con el presupuesto participativo porque defendemos obras del barrio. Además los vecinos participan y te haces amigos entre vecinos. La unión hace la fuerza, yo quiero que continúe porque es algo muy especial dialogar con los distintos colegas. Es muy bueno, aprendes muchas cosas”, agregó.

La vecinalista también propone cambios en la herramienta, entre ellas que se centralice en las vecinales para que los vecinos voten en ese lugar y se genere un sentido de pertenencia que involucre mayor participación.

La subsecretaria municipal de Participación Ciudadana, Alicia Dubreuil, respondió a este cuestionamiento ante la consulta de Diario Patagónico: “la participación es para todos. Es abierto, lo que por ahí se podría llegar a hacer es que ellos como asociación vecinal, o los directivos de un club, empiecen a realizar asambleas con los vecinos, ir trabajando las prioridades que les interesan y después ellos lo presentan a las reuniones de Presupuesto Participativo”.

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