El peregrinar delictivo de Sebastián Alejandro Zabala Olagaray (27) es una saga con final abierto ya que luego de protagonizar varias fugas del sistema penitenciario la Policía lo recapturó tras perpetrar su enésimo robo, esta vez junto a su pareja y con resistencia al accionar de los efectivos, uno de los cuales recibió un golpe de puño en la misma Seccional Primera.
Su último ilícito se produjo en la víspera, un "escruche" en la vivienda de Belgrano 857, donde resultó víctima Maximiliano Oscar García (26).
Acompañado por su mujer, el hombre del hampa desvalijó la casa y fue interceptado, casualmente, en un operativo de la comisaría sita en calle Fuerte Independencia.
Pesaba sobre Zabala Olagaray un pedido de captura del Juzgado de Ejecución Penal 2 de General Alvear, a cargo de la doctora Adriana Raquel Bianco.
Al notar la presencia del sujeto, los miembros de la fuerza procedieron a su identificación, sin la información que luego llega mediante una denuncia de García, vecino que reportó el robo en su vivienda.
El damnificado relató que al llegar a su casa de Belgrano 857 notó que ignorados violentaron un ingreso para llevarse una mochila negra Adidas, una computadora portátil, una netbook, 7.000 pesos en efectivo, una campera azul y amarilla de gimnasia, un Blackberry y un celular Nokia sin chip, más un mp4 marca Philips.
Casualmente estos elementos fueron hallados en poder de Zabala, al tiempo que a su novia, identificada como Sofía Ruppel (26), le incautaron dinero en efectivo, dos carteras, 3 billeteras y una netbook Lenovo con cargador, todos elementos reconocidos por Garcia.
Ya en la Guardia de la seccional, según indicó la Jefatura Distrital de Policía, el aprehendido "se resistió propinando un golpe de puño a un efectivo" mientras que su mujer reaccionó violentamente contra una mujer policía.
Ambos quedaron aprehendidos bajo la carátula "robo calificado por efracción, atentado y resistencia a la autoridad", en tanto que interviene en el caso el fiscal Marcos Eguzquiza, titular de la UFI 16.
PRONTUARIO
Zabala Olagaray fue noticia en los diarios allá por 2009, cuando se evadió de los Tribunales de calle Uriburu y estuvo dos días prófugo.
Luego, en 2012, logró salir del Penal Nº 35 y la Policía de nuestra ciudad lanzó una intensa búsqueda.
Cual personaje cinematográfico, el tandilense, en ese entonces de 24 años, logró fugarse por segunda vez del sistema penal.
Se escapó de la cárcel de Magdalena, hecho que desencadenó una intensa búsqueda policial.
En 2009, Zabala estuvo 3 días prófugo tras huir de los Tribunales de calle Uriburu Sur, y el episodio mereció un sumario a dos efectivos de la cárcel de Sierra Chica, responsables de su custodia. Aquel día el caco pidió que le saquen las esposas para ir al baño, y aprovechó una distracción del personal penitenciario para salir corriendo por el frente del edificio judicial.
Tres años después, el joven detenido logró protagonizar una historia insólita, que mezcla la negligencia de la seguridad intramuros con la llamativa habilidad del sujeto para eludir el cerco de la ley. la Policía desplegó sus patrulleros para dar con el fugitivo, que vivía en calle Granadero Baigorria, del barrio "Las Tunitas". Las pistas daban cuenta de que Zabala Olagaray podría estar escondido en Tandil.
El evadido regresó a nuestro distrito tras recorrer los 390 kilómetros que nos separan con la localidad de Magdalena, donde funcionan las unidades penitenciarias Nº 35, 28, 36 y 51.
Afrontó un conflicto armado con escopeta
El señor José María Islas (67) resultó imputado en una causa caratulada "tenencia de arma de fuego de uso civil" tras detectarse que intervino en un conflicto vecinal, en La Pastora 310, portando una escopeta doble caño marca Acier Special con cartucho calibre 24 colocado apto para el disparo.
El hombre quedó alojado en la Comisaría Segunda al tiempo que se secuestró el arma en cuestión.
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