Les prometieron trabajo en un restaurant y una paga de unos 20.000 pesos. Una mujer las contactó por la red social. Al arribar a la provincia desde Córdoba, las jóvenes de 20 y 24 años fueron trasladas a un local nocturno donde se ejerce la prostitución. Lograron escapar y un camionero las trajo a Río Gallegos donde radicaron la denuncia, fueron asistidas y restituidas a su provincia.
Las dos mujeres que fueron víctimas de trata en Puerto San Julián habían sido engañadas a través de una publicación en la red social Facebook. Se trata de dos jóvenes de 20 y 24 años oriundas de Córdoba, quienes al llegar a la provincia, ante la promesa de trabajar en un restaurant y una paga de unos 20.000 pesos, se encontraron que iban a ser explotadas sexualmente en un local nocturno. Las jóvenes lograron deshacerse de sus explotadores, y lograr que un camionero las trasladase a la ciudad de Río Gallegos, donde radicaron la denuncia y fueron asistidas por orden del Juzgado Federal. Allí comenzó una investigación de la División Trata de Personas de la Policía provincial. Las autoridades ordenaron que se indague una presunta infracción a la normativa de la Ley Nacional Nº 26.364 (Ley de Trata) y la reciente modificatoria Ley Nacional Nº 26.842.Las víctimas indicaron a los investigadores que a través de la red social Facebook fue el “medio de captación”, mediante el ofrecimiento laboral engañoso de emplearse en un restaurante por un pago mensual de 20.000 pesos, en la localidad de Puerto San Julián, logrando de esta manera obtener la voluntad de las mujeres por las diferentes circunstancias de necesidades económicas, falta de empleo, desinformación, entre otros aspectos personales. Tal es así que existía previamente el aporte de la identidad y fotografías de los postulantes, con la finalidad de coordinar la aceptación y compra del pasaje vía terrestre en línea de colectivo por parte de los responsables, que regentean dos locales en la vecina localidad, produciéndose el endeudamiento inducido para las mujeres que las obliga a una dependencia prolongada, que tiene un inicio pero no un final, ya que a medida que pasan los días se va incrementando la deuda, de igual forma se aseguran del viaje desde el lugar de origen hacia el destino, para lograr el desarraigo por el alejamiento de sus seres queridos, se conoció en el marco de la investigación. Cuando arribaron a la Terminal de Ómnibus de Puerto San Julián eran esperadas por la mujer que las contactó por la red social, junto a un hombre.Luego fueron trasladadas a la parte posterior de un local nocturno, donde existe un inmueble contiguo que sirve de albergue para las mujeres que ejercen la prostitución dentro del recinto. Fue allí que las jóvenes fueron entrevistadas por “la madame” del prostíbulo, y se percataron que todo era un engaño, y que iban a ser víctimas de trata. En un descuido, huyeron y llegaron a la estación de servicio, ubicada sobre la ruta nacional 3, y solicitaron a un camionero que las trasladase a esta capital. Al arribar el pasado 28 de mayo cerca de las 04:30 horas, se acercaron a la Comisaría Segunda, donde denunciaron que fueron víctima de trata. Allí intervinieron la División Trata de Personas y el Juzgado Federal de Río Gallegos. Las jóvenes fueron asistidas por unas 72 horas, y tras ello fueron restituidas a sus familiares y regresaron a su provincia. Hasta ayer, no había personas demoradas por el caso, ni allanamientos.
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