El presidente de la comisión de Obras del HCD, Arq. Carlos Katz advirtió que la ordenanza recientemente aprobada por el HCD que establece límites en la construcción en determinadas zonas de la ciudad, genera “muchísima inquietud” tanto en sectores profesionales como inversores. A su entender, la nueva legislación producirá un “parate” en la actividad y, en consecuencia, afectará a los trabajadores del sector.
Para el edil “se han tomado medidas sin el suficiente estudio” y, si bien reconoció que “en algunos casos habría que pensar en una restricción”, señaló que eso debería haberse planteado con “una lupa”. “En vez de pescar con mosca, usaron un mediomundo”, comparó.
En ese marco, consideró que “va a haber un 'parate' en la construcción” al advertir que “hoy por hoy, la gente que pensaba hacer una inversión en la ciudad, ya está pensando en llevarla a otros lados”.
A su vez, el presidente de la comisión de Obras del HCD, remarcó que “esto, tarde o temprano, tendrá un impacto en la gente que trabaja”. “Las empresas constructoras no se van a fundir, los que se quedan sin trabajo son los albañiles, los electricistas, el cementista y eso a mí me preocupa porque no se ha tenido una planificación ni una lógica previa”.
“Me cansé de decir esto en el Concejo Asesor de Inversión hasta que renuncié. Las tres veces que fui, por ejemplo, pregunté si alguien estaba pensando qué iba a pasar en torno al Museo de Arte Contemporáneo de la canchita de los bomberos y todos me miraban, cuando se va a poner un polo de actividad nuevo en un área que estaba muy abandonada y seguramente todos esos bordes van a ponerse atractivos para la inversión inmobiliaria. Entonces, ¿vamos a promover que haya edificios o no? Si no se planifican las cosas con tiempo pasa esto, se toman medidas extremadamente exageradas que frenan todo pero no resuelven nada”, reflejó. Y aseveró: “Llegaron tarde y mal”.
Más adelante, Katz puntualizó que “se derogaron dos ordenanzas, la del 30% y otra que otorgaba dos pisos más en tanto y en cuanto el edificio tuviera mayor esbeltez y, si bien podían ser criticables, eran parejas para todos”. Sin embargo, añadió, “hoy, las posibilidades de dar dos pisos más u otorgar incremento de FOT a los edificios pasaron a ser discrecionales: depende de quién lo lleve, del lugar, de si el entorno lo facilita o no; es decir, dejó de ser una ley pareja para todos y esto le da muy poca transparencia a la situación”.
“Según cada caso, vemos que la Dirección de Obras Privadas le dan a unos (esos beneficios) y a otros no, lo cual es muy peligroso, sobre todo teniendo en cuenta que es un área que no ha venido trabajando bien. Inclusive, en los últimos dos años fue un conflicto tras otro”, completó.
Por último, dijo que dicha dependencia “definitivamente no estuvo a la altura de las circunstancias del boom de la construcción” porque “no tiene personal ni control y lo peor de todo es que la Secretaría de Planeamiento Urbano tampoco tiene ideas claras”.

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