Varios ríos tucumanos tienen escasos niveles de oxígeno a raíz de su contaminación

Varios ríos tucumanos tienen escasos niveles de oxígeno a raíz de su contaminación
De acuerdo a un estudio realizado por especialistas de Santiago del Estero, cinco serían los caudales hidrológicos que presentan elevados índices de desechos industriales en sus aguas. La posibilidad para el desarrollo de especies es casi nula. Olores nauseabundos y formaciones espumosas. Proyectos para menguar el desequilibrio ecológico.
Los efectos de la contaminación ambiental producidos por las desaprensivas actividades en las que incurren las industrias tucumanas comienzan a patentizarse de la manera más radical en los cursos hidrológicos que conforman el territorio provincial.

Además, las nefastas consecuencias son proyectadas a geografías limítrofes como es el caso de la Cuenca Salí-Dulce, atiborrada de todo tipo de desechos provenientes de las empresas foráneas y que condicionan de sobremanera los espacios naturales que posee la vecina provincia de Santiago del Estero.

En este sentido, una serie de estudios llevados a cabo por técnicos pertenecientes a la Secretaria del Agua santiagueña, dieron como resultado la nula presencia en los niveles de oxígeno a lo que debe adicionarse un olor nauseabundo en las aguas del río Salí, principal curso y aportante hídrico que posee el Embalse Río Hondo.

De acuerdo a lo señalado por el diario El Liberal, las primeras hipótesis que manejan los especialistas sostienen que el factor primordial causante de estos desequilibrios ecológicos responde a la vinaza que desechan los ingenios tucumanos.

Asimismo, se consignó, durante el relevamiento realizado, que cinco son los ríos tributarios del Embalse en los cuales los índices de contaminación son relevantes.

De este modo, en el canal Troncal (Dp1 y Dp2, ubicado en la localidad de Malle Pozo, departamento de Leales) se apreciaron sus aguas bajo una textura cromática verde-oscuro y con la formación de espuma en la superficie. "El olor es penetrante y no cloacal, pero un olor fuerte y el color del agua cambió en menos de dos semanas", señaló el biólogo Sergio Saltz.

En lo que respecta al Salí, a partir de la medición de oxígeno codificada mediante la sonda multiparamétrica se estableció un índice de "1 de oxígeno diluido en agua", lo que significa la imposibilidad para el desarrollo de un contexto de vida en ese caudal. Así también, exhibía en la orilla una ostensible proliferación de algas. "El Salí está muy complicado, es impresionante el olor a cloaca, acá no hay vida, no hay peces y avanza hacia el Embalse", dijo el especialista consultado.

Sin embargo, las condiciones ecológicas tendieron a empeorar si se toma como parámetro de estudio al río Colorado que presenta un aspecto asemejado al lecho de un pantano dado los residuos tóxicos arrojados a ese sector por parte de citrícolas y papeleras. "Acá tenemos cero oxígeno, no hay vida en absoluto y no se puede estar por el olor, el agua sigue siendo de color verde grisáceo", indicó Saltz.

Además, en los Arroyos Esteros y Aguas Blancas (sitos en la zona adyacente a la ruta 157, próximo a Simoca) los especialistas tomaron muestras de líquido afectado por la carbonilla, es decir, los residuos que arrojan las chimeneas de los ingenios a las cuales no se les aplicó el tratamiento adecuado a partir de la instalación de filtros, por lo que no se efectúa la correcta disipación de los desechos resultantes del lavado de la caña quemada.

Teniendo en consideración lo planteado anteriormente, el biólogo santiagueño explicó que: "Son restos de quemazón de caña. Lavan este producto y luego lo desechan a los arroyos. Es un contaminante que no genera una demanda importante de oxígeno, pero aporta un nivel que causa a la larga que los peces se vean imposibilitados de sobrevivir porque la carbonilla se deposita en las branquias del cardumen y quizá no genera una mortalidad inmediata, pero su ciclo de vida no lo puede completar, el agua está alterada y la vida alterada".

Finalmente, se precisó que en el arroyo Matazambi los impactos de la contaminación son ocasionados por los desechos (vinaza) provenientes del ingenio Marapa y la planta cloacal de Guayacane. "En varias oportunidades lo hemos visto teñido de color rojo y con peces muertos", contó Saltz.

Proyectos parlamentarios

Tal panorama de constante afectación contaminante fue objeto de ásperos debates durante la realización del Parlamento del NOA que sesionó en San Fernando del Valle de Catamarca. Principalmente, las discusiones estuvieron planteadas en la comisión de Legislación General y Asuntos Constitucionales por los representantes legislativos de Tucumán y Santiago del Estero dado el incumplimiento por parte de las industrias locales en sistematizar procesos que tiendan a menguar los efectos negativos de sus actividades.

Finalmente, la provincia vecina recibió el apoyo de las demás regiones (Salta, Jujuy y Catamarca) por lo que se llegaron a unificar criterios y suscribir proyectos orientados a elaborar planes conjuntos para evitar la maximización de los males causados hasta el momento.

El contenido de los proyectos elaborados al respecto, por un lado tienden a instar a los empresarios de la región NOA a realizar las inversiones necesarias para avanzar en forma efectiva en contra de la contaminación zonal, especialmente de la Cuenca Salí-Dulce.

A su vez, se resolvió solicitar a la Justicia, que se avoque al tratamiento y resolución de las causas en las cuales dichos fallos y resoluciones depende la reparación ambiental. Además, se homologó la solicitud al gobierno de Tucumán para que arbitre los medios necesarios que posibiliten el tratamiento de residuos sólidos y urbanos cloacales. En tanto, los parlamentarios propusieron el estudio de un proyecto que tenga como fin el estudio de un programa que permita aprovechar la vinaza con el fin de generar energía eléctrica.

Por otro lado, vale indicar que los medios santiagueños se hicieron eco de la información publicada por EL SIGLO en la cual se dio cuenta del grave accidente que sufrió un trabajador al que debieron amputarle su brazo luego que la caja de un camión con volquete, que habría contenido desechos del ingenio Santa Bárbara que estaban siendo arrojados al cauce del río Medinas (Aguilares), se le viniera encima.

En tal sentido, personal de la Unidad Regional Sur se encontraba analizando el material para establecer su origen, si se trataba de vinaza o cachaza, para luego hacer el informe correspondiente a las autoridades. Al respecto, no se descarta que este lunes la Justicia Federal solicite las respectivas investigaciones para ser adoptadas como prueba del delito que se habría cometido.

Cabe recordar que el ingenio Santa Bárbara es de propiedad de Julio Colombres, quien fuera procesado por el juez federal Mario Racedo, por considerarlo presunto autor, penalmente responsable, del delito de contaminación ambiental peligrosa para la salud, previsto por la ley nacional 24.051 (de Residuos Peligrosos).

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