El vandalismo no da tregua: en Tolosa destruyeron luminarias

En 27 entre 530 y 531 se quedaron sin alumbrado público

El vandalismo en la vía pública no se toma tregua, en esta oportunidad un grupo de jóvenes que hasta el momento no fueron identificados, rompió las luminarias de la calle 27 entre 530 y 531.

Como si se tratara de una prueba de tiro al blanco, los adolescentes, según testimonio de los vecinos, lanzaron con sus gomeras distintos elementos como piedras y pequeños objetos metálicos, hasta destrozar tres focos de sendas columnas de alumbrado.

“Causa mucha indignación ver como se mueven con total impunidad, rompen las luminarias y eso a su vez, favorece la inseguridad”, señaló Norma, una vecina de esa zona.

La preocupación de esos vecinos es similar a la que tiene la gente de Tolosa que días atrás denunció el incendio intencional de un poste de teléfono que los dejó incomunicados.

“Es la maldad por la maldad misma”, dijo una vecina de 527 entre 116 y 117, Tolosa.

En ese lugar se cayó un poste con cables del servicio telefónico y eso provocó la interrupción del tránsito vehicular y cortes en el servicio en algunas viviendas de la zona.

Carlos Jáuregui, uno de los vecinos que se quejó por el accionar delictivo dijo que “estamos ante un nuevo caso de vandalismo. Al parecer, quemaron la base del palo y se cayó al medio de la calle. Fue una explosión tremenda”.

Otro vecino de la zona señaló que al caer el poste se escuchó una explosión que sobresaltó a casi todas las personas de la cuadra. “Por suerte, fue a las 6 de la mañana, porque si hubiera sido un par de horas más tarde la situación hubiera sido diferente, ya que hay mucho tránsito en la zona y podría haber caído sobre algún vehículo que pasaba casualmente por el lugar”, agregó.

Los vecinos solicitaron que se incrementen los patrullajes y se coloquen cámaras de seguridad para que la policía pueda llegar en el preciso momento en el que actúan las “bandas”.

En Tolosa, días atrás, hubo robo de cables que dejaron sin servicio a los vecinos de 117 a 121 y de 528 a 532, afectando el sistema de seguridad de varias viviendas y el funcionamiento de los comercios.

Perdidas millonarias por el vandalismo

Según los cálculos de las autoridades municipales, reparar el deterioro que causa el vandalismo tiene un costo de 3 millones de pesos al año.

Cestos de basura destrozados, tapas de columnas de alumbrado que desaparecen de a decenas, estatuas mutiladas, superficies que sufren el efecto de los aerosoles y plantas del espacio público que son arrancadas de raíz es parte de un fenómeno que hasta el momento parece imparable.

Por eso en el último año se acentuó el recambio de las piezas destrozadas por otras de materiales “antivandálicos” y sin valor de mercado.

En ese contexto los bancos de madera de las plazas están siendo reemplazados por otros de hormigón armado o en lugar de las tapas de metal de las columnas de alumbrado se colocan otras de fibra de vidrio.

El cálculo del Ejecutivo local es que con el dinero que se gasta en recuperar la infraestructura dañada se podrían crear unas cinco plazas por año. Como ejemplo se indicó que cuando se daña el asiento de una hamaca infantil, fundido en caucho, reponerlo tiene un costo del orden de los mil pesos.

El simple recambio del cartel de una plaza tiene un costo que ronda los $ 400 se informó tiempo atrás en la subsecretario de Espacios Públicos. En esa línea se indicó que el 30 por ciento del trabajo que se realiza en los espacios públicos está destinado a reparar la depredación que causan manos anónimas.

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