“Vamos por los votos del Frente Cívico y del FPV”

“Vamos por los votos del Frente Cívico y del FPV”
Liliana Olivero, del Frente de izquierda y los trabajadores.

La izquierda está de fiesta. Superó el piso del 1,5 por ciento en todo el país y, en Córdoba, consiguió 105.213 votos, un resultado histórico, según calificó Liliana Olivero, legisladora provincial y primera candidata a diputada nacional por el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT). Para llegar a una banca en el Congreso le faltan entre 35 mil y 40 mil votos en la provincia, que confían conseguir en octubre.

–¿No temen que un sector los haya votado para superar las Paso pero que en octubre modifique el voto?

–No en este caso. En esta campaña no solicitamos ese tipo de voto. Ya veníamos de sortear las primarias de 2011 y de revalidar la banca de la izquierda en Córdoba. Hicimos una campaña muy militante pero programática. Por lo tanto creemos que es un voto de cantidad y de calidad.

–¿Cómo piensan conseguir los votos que faltan para llegar a la Cámara de Diputados?

–Vamos a apostar muy fuerte a que la mayoría de la gente que nos votó nos ayude a conseguir un voto más. Vamos a buscar el voto de la centroizquierda, que tuvo una caída libre, como el caso del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) en Córdoba. Hay un sector importante que pensó que esa fuerza era la alternativa al bipartidismo. Pero esas expectativas cayeron cuando vieron la incoherencia del juecismo en el Congreso, al votar en contra del matrimonio igualitario o a favor de las ART. (Luis) Juez habla de un problema de comunicación en la campaña pero nosotros creemos que también se relaciona con esa incoherencia.

–O sea que buscarán los votos del juecismo

–Vamos a apostar a los trabajadores y a los jóvenes que votaron al Frente Cívico en su momento y también al Frente para la Victoria. Hay un Gobierno nacional que ha virado a la derecha, especialmente con las últimas medidas que ha tomado: la designación y sostenimiento de (el jefe del Ejército, César) Milani o el tema de Chevron, que es muy significativo porque en el marco de una campaña reestatista y de recuperación de YPF le entregan ahora a esa empresa un convenio sumamente beneficioso, echando por tierra la idea de recuperar nuestros recursos estratégicos. Y también la corrupción. No sólo los casos de Lázaro Báez o los Schoklender, sino también de (Ricardo) Jaime, un tipo que estaba buscado por enriquecimiento ilícito y fue prácticamente salvado por la Justicia. Creemos que toda la gente honesta que ha creído en un gobierno de centroizquierda ya se ve desilusionada y viene con un voto de confianza a esta izquierda real.

–¿Qué conclusión saca de los resultados?

–Creemos que demuestra que la gente necesita un cambio y ese cambio viene de la mano de la izquierda no sólo en Córdoba, sino que hay un fenómeno nacional. Este resultado nos plantea un desafío que es tener una bancada de la izquierda en el Congreso. Una izquierda unida, que tiene propuestas y candidatos luchadores. Una izquierda real, porque no hemos sido cooptados ni seducidos por el camino de los atajos como otros partidos o agrupaciones de izquierda que se diluyen en eslóganes. Por ejemplo “Alguien distinto” (campaña del MST), o el de (Hermes) Binner, “Un país normal”. Eslóganes que en realidad no le dan salida al tipo que labura en negro, al jubilado que tiene bronca porque no le alcanza la plata, o al que no tiene vivienda o no accede a la salud. Nuestra campaña fue creativa pero con una base real, no abstracta.

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