El candidato macrista a la intendencia, Néstor Grindetti, aseguró que el trabajo está abocado a esos dos aspectos con la idea de captar al electorado que no votó al intendente Darío Díaz Pérez. En este sentido, ratificó que el Pro es “la segunda fuerza” en el distrito y que están “en condiciones de pelear la intendencia”.
“La elección está claramente polarizada con Darío, estamos trabajando mucho en el contacto directo con los vecinos y vemos que estamos creciendo mucho, ahora el tema central es focalizarnos en transmitir el corte de boleta y cuidarnos en el tema de la fiscalización”, detalló en diálogo con Info Región.
En este punto, destacó que estarán más pendientes en el recuento de votos y en el control de las planillas en los lugares más alejados del centro del distrito ya que fue allí donde registraron mayores diferencias con el oficialismo y donde se presentaron “algunos inconvenientes”.
“En el centro nos sacaron alrededor del 17 por ciento de los votos, pero en los barrios periféricos nos ganaron por una diferencia muy grande, así que vamos a cuidarnos. Soy de los que dicen que algún pícaro hizo una picardía, pero son las reglas del juego que existen y nos tenemos que cuidar nosotros”, contó el ministro de Hacienda porteño.
Pese a esto, insistió en que están ubicados “como la segunda fuerza” detrás del Frente para la Victoria (FpV) con lo cual estarán abocados a atraer para sí a los ciudadanos que no optaron por la reelección del jefe comunal.
“Creemos que tenemos muchas chances de pelear la intendencia, la Presidenta sacó arriba del 50 por ciento y el intendente saco el 24, con lo cual hubo un claro corte en contra de él, y nosotros tenemos que tener la capacidad de captar ese porcentaje”
Por otro lado, hizo referencia a los comentarios del candidato de Duhalde a nivel local, quien cuestionó su lugar de residencia y dijo que conocía “todos los moviemintos” de él “durante todo el día”.
“Todo empezó porque dijo que sabía lo que yo hacía desde las ocho de la mañana hasta las 12 de la noche y que eso lo sabe por su actividad privada. Lo que nos preocupó fue el hecho de por qué se puede perseguir de esa forma a un circunstancial rival político y no me pareció bueno no sólo por mí, si no por los vecinos. Pero, ya di vuelta la página”, aseveró.
Grindetti minimizó este desencuentro, lo calificó como “un exabrupto” producto de la rivalidad generada por la pelea electoral y remarcó que “es un tema terminado”.


Comentá la nota