"Sé que vamos a encontrar al que atropelló a Mario"

La teniente Laura Maone, quien trabaja en el CPC de Varela, asistió a Mario Guarneri cuando fue atropellado. Lamenta la falta de datos y pide por la presencia de testigos

El dolor por la muerte de Mario Guarneri continúa y será una pérdida difícil de superar. Sin novedades por el hecho y sin precisiones acerca del auto que lo atropelló, queda pedir la ayuda de quienes presenciaron el momento del brutal impacto que le provocó la muerte, a sus 89 años, en un hecho ocurrido en Ruta 36 y La Esmeralda.

Ante esta situación, EL SOL dialogó con la teniente Laura Maone, quien se desempeña en el CPC de Florencio Varela y fue una de las personas que asistió a Mario. "Siempre tomábamos el colectivo casi juntos, los dos el 324. Él primero se tomaba el 5 que lo llevaba a su trabajo y cinco minutos después yo tomaba el 6", dijo Maone. Sin embargo, ese viernes 13, ella salió unos minutos antes y alcanzó a subir al colectivo que pasa a las 6. "Arriba del colectivo escuché lo que pasó y cuando me di cuenta que era un accidente pedí rápido al colectivero que parase para bajarme", expresó.

"El primero en llegar fue un chico que iba en un Volkswagen Gol oscuro, que frenó y enseguida se puso delante de los camiones para evitar que pisaran a Mario", indicó Maone. En cuanto a ella, llamó al CPC, que envió los móviles y al COM, que mandó la ambulancia. "Vinieron bastante rápido y me fui a buscar al relevo porque quería estar cuando llegaran los peritos, justo cuando lo subieron en la ambulancia", manifestó la mujer policía.

Para su sorpresa, al regresar al lugar, la teniente Maone notó que el único dato que se había tomado en el lugar del hecho fue el número telefónico de Rodrigo Ghisani (presidente del Directorio de EL SOL S.A.). "Cuando volví no había datos, lo único que me dieron a mí fue el número de teléfono de Rodrigo Ghisani", relató.

Mario no falleció ahí, según lo manifestado por Laura. "Lo único que quería hacer era mover las piernas y se notaba que quería decir algo, pero yo le decía que no, que se quedara tranquilito y respirara despacio, porque si respiraba rápido podía producirse un infarto", sostuvo.

Acongojada, rompió en llanto y expresó: "no pude hacer otra cosa. Lo único que tengo acá es el teléfono de Rodrigo, que cuando llegué y relevé a mi compañero, le pregunté '¿tomaste los datos?' y me dijo que se los había dado al oficial de servicio". Pero, ante su sorpresa, el oficial de servicio le dijo que lo único que le dieron fue el teléfono de Ghisani. "Lo llamé al hospital y ahí me dijo que Mario estaba en estado crítico". En su segundo llamado, a la teniente le dieron la peor noticia, Mario había fallecido.

Las pericias

Volviendo al accidente y con el fin de recordar todos los detalles, Maone indicó que el perito le acercó dos bolsas, una con efectos personales de Mario, mientras que la restante correspondía al espejo retrovisor del auto que lo atropelló. "El perito, cuando me dio las dos bolsas, me dijo que no se pierda esto, porque si el abuelo quería reclamar algo, con esto lo van a poder buscar", detalló.

A raíz de ese hallazgo, los policías comprobaron que el automóvil que le quitó la vida a Mario era un Duna o un Regatta rojo. "Sí confirmamos que se trataba de un FIAT", expresó. "El oficial de servicio dijo que era un Regatta, pero un remisero nos dijo que era un Duna", completó Maone y,  a raíz de esta información, avisó a Motorizada y a la Guardia Comunal. "El tema es que yo creí que le habían tomado los datos al chico que asistió a Don Mario y nos hizo señas a nosotros cuando nos acercamos o a la señora que estaba ahí".

Según confirmó, por lo menos, había tres personas que vieron todo. A esto habría que sumarle a un remisero y a la señora que viajaba con él. "Eran cinco y se les tendría que haber tomado los datos".

Con respecto a la actitud que tuvo la persona que atropelló a Mario, Maone expresó: "según lo que me dijo el remisero, el paró, miró y se fue" y agregó: "sabe lo que hizo, lo sabe. No es que creyó que lastimó a alguien y lo vio levantarse, sabe muy bien que atropelló a una persona y que lo dejó tirado. Y somos muchos los que estamos buscando el auto. Sé que lo vamos a encontrar". 

En tanto, dijo que sería clave dar con el joven que asistió a Mario. "Yo no lo conozco y sé que no es del barrio. Además, si él paró es que no venía saliendo del barrio, porque el hecho fue justo a la salida. El también venía en la misma dirección".

Por otro lado, las cámaras de seguridad no sirvieron de ayuda ya que "las de la empresa AVEA no funcionan, las de la Rotonda de Alpargatas tampoco; las únicas que funcionan son las que están del lado de Berazategui. Si el conductor escapó para ese lado, que es mi idea, puede estar registrado en las cámaras. También hay un local de comidas rápidas y una estación de servicio que tienen cámaras". Y agregó: "si te hablo como si fuera familiar de Mario, esto se hizo todo mal. No me tendría que haber ido para tomarle los datos a todos, al menos al que lo asistió primero". 

Cuando Mario yacía gravemente herido y el joven hablaba con Maone, ella no le prestó mucha atención ya que "me fui con Mario y quería ayudarlo. Era amigo de mi mamá, de mi papá, conocía a mi hija desde que estaba en la panza, a mis otros hijos también. Era un buen vecino en el barrio, muy buena persona, no podés pedir más. ¿Que más decir de un hombre de 89 años que va a trabajar?"

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