Afirman que la medida afecta directamente a la calidad y que “la gente se queja”.
Para responder a este interrogante , Nuevo Diario consultó a Martín Juárez, representante del Centro de Industriales Panaderos, quien afirmó que van a apoyar la campaña “porque la Federación Argentina de la Industria del Pan la apoya, pero no vamos a bajar los niveles que estamos manejando actualmente en la producción del pan de consumo masivo, porque eso repercute en la gente”. Según explicó, la entidad nacional se adhirió, pero cada jurisdicción “decide como manejar la propuesta”.
Actualmente “estamos utilizando entre 900 gramos y 1 kilo por cada 50 kilos de harina, mientras que desde el Ministerio de Salud nos piden que sólo utilicemos 750 gramos”, afirmó. En ese sentido, opinó que “la medida, en todo caso, debería apuntar a quienes hacen producción artesanal, que en estos momentos están utilizando 1,200 kilo por cada 50 kilos de harina”.
Juárez afirmó que “eso no quiere decir que no tengamos productos con menor valor de sal, e incluso hay productos sin sal para que las personas tengan más opciones”. Indicó también que próximamente “se va a inaugurar una panadería exclusiva para celíacos”.
“Nosotros trabajamos con premezclas y los volúmenes que nos piden de bajarlos, no los vamos a bajar porque la calidad es distinta y la gente se queja. El pan se pone duro, es más blanco y a los niveles de sodio hay que reemplazarlos por agua”, contó Juárez.
Precio
Respecto al precio del pan afirmó que la harina va a empezar a variar a mediados de octubre. “Hubo bajas este último tiempo, pero no justifican la producción, por lo tanto se puede dar un importante aumento”.
En relación al congelamiento de precios, afirmó que ellos firmaron el acuerdo en tanto y en cuanto a los valores del precio de la harina se mantengan en $250 a un precio referencial de $15 el kilo de pan, pero si aumentaban ellos también ajustarían el precio. El acuerdo lo firmaron con la Cámara de Industria y Comercio.
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