Tal como adelantáramos ayer, en los últimos días surgieron algunos inconvenientes edilicios en la nueva terminal de ómnibus. Goteras y la fisura de una pared de uno de los laterales, son los mayores problemas.
Al respecto, el secretario de Obras Públicas de la comuna, Rubén Valerio, explicó esta mañana en Frente a Cano que la goteras se arreglaron ayer. “Son mínimas si tenemos en cuenta que la estructura abarca 8000 metros cuadrados”, aclaró el funcionario.
En cuanto a la fisura, precisó que es “pequeña” y que en breve será solucionada.
En otro orden, negó que el consumo de energía eléctrica del nuevo edificio afecte a la distribución del recurso en los barrios aledaños. “No tiene nada que ver el consumo de la terminal con la de los vecinos del sector”, insistió en respuesta a las acusaciones de los habitantes del barrio Tiro Federal, que aseguraban que ese era el motivo de los cortes permanentes que padecieron en los últimos días.

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