Valeria Amendolara: Cómo funciona su modesta e irregular estructura militante

Valeria Amendolara: Cómo funciona su modesta e irregular estructura militante
Días atrás, este medio se hizo eco de una reunión a puertas cerradas que tuvo lugar en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Allí, la legisladora Valeria Amendolara le comunicó a su tropa militante que sería candidata a intendente por el sciolismo en el 2015. La difusión de aquel pequeño encuentro “ofendió” al círculo íntimo de la legisladora.
En ese marco, REALPOLITIK consultó a diversas fuentes sobre el armado militante con el que cuenta la diputada provincial para lograr su objetivo.

“Son pocos y no les pagan bien”, comenzó adelantando un allegado; quien luego agregó: “Digo ‘paga’ entre comillas, porque ahora para que cobren unos pesos los anotaron en ese plan de Cristina de los 600 mangos”, señaló la fuente haciendo clara referencia al programa Progresar.

Posteriormente, el entendido agregó: “A algunos de los pibes los metió de placeros, y al resto en ese plan. Desde que asumió en la Cámara no le dio contratos a nadie porque según el ‘Chaile’, su pareja, a ella solo le dejaron cuatro contratos que los cobra él mismo y luego los reparte”.

“El más afortunado de los militantes está ganando unos 2 mil pesos por mes; y esto no es nuevo, sino que es algo que viene haciendo desde que era concejal”, añadió.

Según explicaron a este medio, los jóvenes que desempeñan tareas como placeros, son rotados de una plaza a la otra permanentemente: “Valeria no quiere que los vean, ya que dicho puesto es solo para gente mayor y ellos no deberían estar haciéndolo”.

Por otro lado, REALPOLITIK pudo saber que, por estos días, la militancia de Amendolara se encuentra abocada a la distribución de volantes del “Servicio Municipal 72 horas”, aunque la idea sería comenzar a dialogar con los vecinos para ir instalando el tema de su candidatura.

El objetivo inicial sería lanzarse sin hacer mucho ruido, a través del boca a boca, y tanteando el terreno, realizando jornadas solidarias en los barrios y juntando vecinos paulatinamente. De hecho, según trascendió, pronto irán a pintar una escuela venida a menos ubicada dentro de los límites de la ciudad.

“En definitiva, después de asumir como diputada, contratos no le dio a nadie. Y eso que cuando quería ser legisladora lloraba en la oficina y le pedía a la militancia que la apoyen porque si llegaba todos iban a cobrar mejor”, concluyó indignado un allegado.

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