El agua ingresó a algunas viviendas del barrio. Malestar de vecinos.
Valentina Sur amaneció ayer con la calle San Ignacio completamente inundada debido al agua que salía de un acueducto roto. Allí, los vecinos, que trabajaban para sacar el agua de sus casas y destapar las bocas de tormenta, aseguraron que están cansados de que el inconveniente se repita cada mes. Las calles lindantes a San Ignacio por la tarde permanecían anegadas por el barro. Si bien el agua comenzaba a escurrir en la intersección con Calle del Sol, las marcas en la tierra mostraban cómo había ingresado a algunos hogares. El tránsito que circulaba hacia Balsa Las Perlas lo hacía sobre un extenso lago que cubría el camino de ripio. A 300 metros de la zona más urbanizada, una cuadrilla de cinco hombres trabajaba con una máquina del EPAS entre el barro.El Ente Provincial de Agua y Saneamiento informó que el problema se generó por la rotura de un caño PEAD de 450 milímetros de diámetro. Aseguraron que debido al gran anegamiento que se produjo por la rotura y a la ubicación del acueducto en un lugar de difícil acceso, los trabajos podrían extenderse hasta hoy.Los vecinos, por su parte, comentaron que es un caño que se rompe con mucha frecuencia. Según los afectados, desde que hay más tránsito hacia Balsa Las Perlas y como producto de los camiones que trabajan con una arenera de ese paraje, las vibraciones rompen el caño en diferentes partes y los arreglos nunca solucionan el problema en su totalidad.Desde el Municipio, el secretario de Servicios Urbanos, Sergio Sanfilippo, manifestó su malestar y apuntó contra la administración del EPAS y el gobernador Jorge Sapag. “Es responsabilidad de la Provincia, que cambió seis veces de gerente en ocho años. No hay planificación, ni un diagnóstico para saber qué es lo que hay que hacer”. El funcionario destacó que hay pérdidas que llevan cinco años sin ser reparadas y que aunque hay 25 nuevos barrios en la ciudad, la red es la misma. “Cuando hace calor y aumenta el consumo, inyectan más agua y obviamente explotan los caños”, aseguró. En cuanto a la falta de mantenimiento de las bocas de tormenta, el funcionario municipal sostuvo: “Tenemos un programa diario con CLIBA, para que limpie las bocas. De todas maneras, sabemos que falta, que debemos ser más rápidos”. Desde el EPAS acusan al municipio capitalino de negligencia en obras
NEUQUÉN En medio de un clima electoral donde las peleas entre la Provincia y el Municipio ya son costumbre, en la mañana de ayer el EPAS salió a criticar duramente a la comuna neuquina por hacer en forma “negligente” las obras de asfalto en algunas calles de la ciudad.Ayer por la mañana, el gerente de redes del EPAS, Martín Giusti, denunció que se tuvo que romper el asfalto en la intersección de Cultrum y Minas en el barrio Belgrano porque un vecino está sufriendo desbordes cloacales en su vivienda, y al ir a arreglar el problema se encontraron con que la boca de registro estaba tapada por el asfalto.“El Municipio nos dejó unos 50 centímetros bajo el pavimento la boca de registro y nos está generando complicaciones”, dijo Giusti, quien mostró que tuvieron que hacer un gran pozo en el asfalto para abrirla y limpiarla.“Inoperancia”“En este caso, el vecino nos llamó muchas veces porque desbordaban los líquidos cloacales en su domicilio, entonces hizo una canaleta para un costado hacia afuera porque la presión hacía que no saliera a la red, sino que le volvía al domicilio”, explicó el funcionario, y agregó que al detectar la cámara se rompió el asfalto y se encontraron con mucho sedimento y piedras, que no deberían estar.“Lamentablemente por una inoperancia de otro sector tenemos que romper el asfalto y levantar 50 centímetros para dejarla a nivel como corresponde. Es un trabajo que debe hacer bien la empresa que hace el asfalto”, dijo, y agregó: “Este es un caso testigo, también nos pasó en Richieri, Belgrano, Novella y Rosario, que recién terminaron el asfalto y ya tuvimos que romper”, contó Giusti.

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