Provincia prefiere los aportes de Nación antes que el reparto del 100% del impuesto al cheque.
Neuquén > Los alineamientos o enfrentamientos entre las provincias y Nación suelen tener poco de ideología y mucho de presupuestario. A lo largo de su historia el MPN tuvo clara esta ecuación y también la tuvo en la reciente votación del Senado que "virtualmente" cambió la coparticipación del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios (IDCB). El gobernador Jorge Sapag destacó este viernes el voto en contra de "su" senador, el mismo que se había cansado de repetir su posición favorable a lo que esta semana votó en contra. Probablemente no tenga la misma suerte con los diputados.
Urgencias
Pero para Neuquén, creen en Gobierno, ningún porcentaje de coparticipación del IDCB, incluso del 100 por ciento, resultaría favorable si se lo enfrenta con los recursos que, en el corto plazo, se esperan obtener de Nación vía el Programa de Asistencia Financiera (PAF) y el fondo sojero. No obstante, antes de analizar los números conviene destacar que el fondo solidario de la soja no es de libre disponibilidad, sino de asignación específica para salud y educación y, a la vez, se coparticipa con los municipios, y el PAF es precisamente lo que su nombre indica, una asistencia financiera que debe devolverse y pagar una tasa por ello. Claro que éstas son cuestiones de largo plazo que caen al segundo plano frente a las urgencias de la provincia, que ya se apresta a comenzar la séptima semana con paros docentes, esta vez con toda la semana sin clases.
Buena voluntad
Este viernes, el gobernador afirmó a la prensa que ya existiría el visto bueno de Nación para que, a través del PAF lleguen a la provincia 500 millones de pesos. Siempre según Sapag, ello sería esperable porque el Presupuesto Nacional 2010 duplica los fondos destinados al PAF y la provincia recibió el año pasado 205 millones de pesos. De hecho, el Proyecto de Presupuesto provincial 2010 prevé entre sus fuentes de financiamiento el ingreso de cerca de 400 millones de pesos vía PAF. Pero esto es sólo una cuestión de deseos local. No hay nada en el Presupuesto Nacional que hable de fondos para Neuquén. La provincia, además, tiene un antecedente negativo. En 2009 también demandó casi el doble que los 205 millones finalmente recibidos y que fueron sólo 55 millones más que en el 2008. No obstante, en Gobierno son optimistas e insisten, al menos ante la prensa, que el visto bueno de Nación para los "500 millones" es un hecho. El resultado se conocerá en los próximos días, cuando la falta de clases continúe tensando el escenario, pero no dependerá de la economía ni de números escritos, sino de la más etérea buena voluntad política.
Afinando el lápiz
Mientras tanto, con la oposición política entretenida en el obstruccionismo constante en todos los frentes, las consultoras también se entretienen, pero afinando los números y proyecciones. El pasado jueves, con la esperanza de sumar números al debate, el Monitor Fiscal del Ieral-Fundación Mediterránea, el think tank fundado precisamente por el creador del IDCB versión argentina, Domingo Cavallo, difundió un exhaustivo análisis de los resultados económicos que las provincias pueden esperar del trajinado tributo en distintos escenarios de coparticipación. Dejando de lado la ideología de la investigación, es posible rescatar algunos números.
15 por ciento
Un dato interesante, pocas veces destacado, es que el porcentaje que reciben las provincias actualmente en forma directa es mucho menor al 30 por ciento del que normalmente se habla. En 2009, por ejemplo, el IDCB recaudó 20.561 millones, de los que 17.481 fueron al gobierno central (85%) y 3.081 millones a las provincias (15%). Esto es así porque si bien el reparto entre Tesoro y Coparticipación es 70-30, sobre el 30 de coparticipación bruta, 15% va a Seguridad Social (Anses) y del 85% restante sólo el 58,76 va a las provincias. Luego, el reparto entre provincias se efectúa de acuerdo a los coeficientes de distribución secundaria que establece la Ley 23.548.
2011
El segundo dato interesante es la proyección de ingresos para cada provincia en 2010 y 2011 si se aprobase en Diputados el nuevo reparto del IDCB con media sanción en el Senado. Un supuesto bastante fuerte, pero del que vale la pena considerar los resultados: la investigación calculó que Nación pasaría de recibir el 85 por ciento del producido del tributo al 49,2 por ciento. Suponiendo que la coparticipación de este año se hiciese efectiva a partir de mayo próximo, las provincias recibirían alrededor de 6.000 millones de pesos adicionales este año y 11.400 más en 2011. Luego, por la distribución de la citada Ley 23.548, Neuquén podría recibir 100 millones de pesos extra este año y 192 más el que viene.
Castigo
Para quienes ven con buenos ojos lo que intenta votar la oposición, resulta interesante saber qué sucedería si, para compensar los aportes perdidos, Nación "castigase" a las provincias ajustando sobre las transferencias del PAF. Para hacer este cálculo, sin embargo, la consultora debe ingresar en el terreno de las hipótesis, única manera de conseguir un número. La hipótesis más fuerte es que el castigo sería sólo parcial y que en vez de duplicarse el monto asignado al PAF como se hizo en el Presupuesto Nacional 2010, hasta alcanzar los 11.870 millones de pesos, el valor se mantendría constante en 2011. En este escenario sumamente probabilístico Neuquén recibiría lo mismo este año y 71 millones más el año que viene, números que ciertamente dicen poco y están muy por debajo de lo que la provincia espera obtener de Nación por la vía de la negociación directa.


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