Las 50 familias que hace más de dos meses ocupan las viviendas ubicadas sobre avenida Choya y Los Terebintos, en la zona Norte de la ciudad Capital, manifestaron su necesidad de permanecer en el lugar.
Asimismo, expresaron su preocupación ante las “constantes amenazas” de abandonar las viviendas ya que, según informaron, les habría llegado una orden para desalojar el sector hasta el día 16 de febrero, por lo que durante la jornada de ayer elevaron un petitorio a la gobernadora de la provincia en el que expusieron su situación. Además, por medio de la misma solicitaron la posibilidad de poder pagar por los terrenos, debido a que en la zona fueron usurpadas, aparte de las viviendas, 26 plataformas sobre las que, de manera precaria, los ocupas fueron levantando paredes, incluso hay quienes montaron casillas prefabricadas de madera sobre aquellas. En el caso de las viviendas que se encontraban en un estado avanzado de construcción, que son 24, las familias de usurpadores requirieron también poder acceder a pagarlas ya que recalcaron que no quieren que les regalen nada, sino poder llegar a un acuerdo y pagar por sus casas.
Sin embrago, a pesar de que los ocupantes entienden la ilegalidad del accionar al ingresar a los módulos habitacionales arbitrariamente, las familias aseguraron no tener otra alternativa más que la de usurpar esas tierras debido a la falta de recursos financieros, pues en el lugar hay al menos 14 de ellas que poseen un niño que se encuentra diagnosticado con patologías crónicas respiratorias o cardiopatías congénitas. Incluso existe un caso de un nene que posee “piel de cristal”, enfermedad que requiere cuidados extremos a todos los factores climáticos y ambientales.
El Esquiú.com recorrió la zona y dialogó con Estefanía Santillán, quien actualmente ocupa una de las viviendas a medio construir ubicada sobre la avenida Choya. La joven mujer, quien es madre de una niña de tan sólo 4 años, comentó la difícil situación que le toca vivir con su hija, debido a que la misma posee una cardiopatía congénita que le dejó como saldo una discapacidad en su sistema respiratorio.
Patología
Ante esta situación, la mujer señaló: “Mi hija estuvo muy grave, la operaron y en la actualidad no le funciona uno de sus pulmones, por lo que debe someterse a un largo tratamiento en el Hospital de Niños, ya que fue tratada en diferentes centros especializados en Buenos Aires pero, al no poder seguir costeando los gastos del tratamiento, los profesionales mandaron directivas para que el tratamiento se realice en la provincia. Con lo único que cuento es con esta casita, sólo percibo la Asignación Universal por Hijo y soy beneficiaria de los vales Pro-Familia, pero apenas me alcanza para cubrir los gastos alimenticios de mi hija”, comentó la Santillán.
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