Fueron persuadidos de dejar las parcelas para no incurrir en un delito. Tras cuatro días, la gente desarmó las carpas y se fue de los lotes del sur de la ciudad de San Luis.
A pesar de la mañana lluviosa, el operativo sorpresa que ejecutaron efectivos de la policía fue pacífico y consistió en notificar la comisión del delito a las familias que permanecían en las carpas.
Luego de conversar con los policías, muchos de los hombres y mujeres que mantenían la esperanza de conseguir un pedazo de tierra comenzaron a juntar sus pocas pertenencias, desarmaron sus toldos y con tristeza emprendieron la partida.
Aunque la jueza Virginia Palacios, a cargo del Juzgado Penal Nº3, sólo libró un oficio para constatar la toma de los lotes, las explicaciones de los policías bastaron para que la gente se convenciera y dejara atrás su impulso por atrapar un lote ajeno
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