Oscar Ustari, que usará el 23 en la espalda, es ahora la firme apuesta. El arquero elegido para cubrir el lugar que dejó vacante Guzmán. Por lo menos esa es la idea que baraja Raggio en la previa al debut.
Oscar Ustari, que usará el 23 en la espalda, es ahora la firme apuesta. El arquero elegido para cubrir el lugar que dejó vacante Guzmán. Por lo menos esa es la idea que baraja Raggio en la previa al debut en el campeonato, el nombre puesto en cada uno de los entrenamientos que viene realizando relegando a Lucas Hoyos (el 1). De no mediar ningún imprevisto en la recta final hacia la presentación el domingo, a las 18.30 ante Boca, el primer refuerzo que arribó al Parque se encamina para arrancar siendo el titular en este nuevo ciclo.
Ni bien Guzmán fue vendido a Tigres de Monterrey (México) la dirigencia ya tenía apuntado y apalabrado a Ustari. Y mientras el Patón se aprestaba a viajar y firmar su contrato, Ustari llegaba a Newell's como el primer refuerzo rojinegro para cubrir ese espacio vacante porque Adrián Gabbarini preparaba las valijas para irse tras el vencimiento de su préstamo. Igualmente Carozo necesitaba tener otro como alternativa y el regreso de Hoyos le venía al pelo. Siempre lo pensó como una variante válida y por eso lo convenció para que se quedara. Y hasta fue elegido para ocupar los tres palos en la Copa Argentina ante Talleres, pero los tres goles recibidos frenaron las expectativas de aferrarse al puesto más allá de que no en todos tuvo responsabilidad.
Más allá de que Ustari llegó para ser titular y por eso Newell's hizo una inversión importante, el traspié rojinegro en la copa también incidió para el cambio rápido y la apuesta a un guardavalla experimentado y con recorrido. Por supuesto que esto no es garantía de nada, sobre todo por la inactividad que arrastra en el último año, que estuvo en Almería y Sunderland y no atajó ningún encuentro.
En la balanza entre uno y otro Ustari gana esa lucha y la inclina hacia su figura porque tiene el doble de cotejos disputados. Y, sobre todo, porque el club invirtió para contratarlo y fue presentado como una de las estrellas que arribaron al club junto a Scocco y Fernández.
Sin dudas que el lugar a cubrir no es sencillo, porque aparecerán las odiosas comparaciones. Guzmán tuvo la bendición de Martino, fue respaldado y se convirtió en una figura importante del equipo. A tal punto que Ñuls logró sacarle provecho y lo vendió en una cifra sumamente importante, sobre todo por tratarse de un arquero. Hoy Ustari es el elegido para cumplir esa función de cerrar el arco, pero a la vez convertirse en un jugador con salida limpia con el pie.
Hoyos tuvo su chance en la copa y ahora Ustari tendrá la suya. Del rendimiento de uno y otro dependerá quién se quede con el lugar vacante, más allá de que Oscar hoy tiene la banca de titular por trayectoria y por haber llegado como una de las figuras para el armado de un Newell's exquisito en nombres.
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