En una de las salas ubicadas en el segundo piso de la sede de la Usina, de Nigro 575, representantes de 32 distribuidoras y cooperativas de energía eléctrica bonaerense mantuvieron una reunión técnica con representantes de Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) y autoridades de Oceba (Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires) para evaluar el nuevo escenario planteado a raíz del incremento en la tarifa mayorista para el sector.
El intercambio estuvo enmarcado en la resolución del Ministerio de Energía y Minería 6/2016 que estableció los nuevos precios de la energía que comenzaron a regir a partir del 1 de febrero.
Las distribuidoras escucharon del titular de Cammesa, Jaime Barba, detalles de la aplicación de la nueva normativa para la compra de energía y abordaron aspectos y los desafíos de la actividad.
Se trata de modificaciones en los valores de compra, que no se trasladaron a la facturación de los usuarios puesto que aún no llegó ninguna resolución provincial.
En la presentación ante un auditorio colmado por gerentes de las empresas y cooperativas del sector, el presidente del directorio de la Usina, Matías Civale, dio la bienvenida al encuentro y planteó su importancia frente a la “incertidumbre” por la que transitan frente a las modificaciones introducidas en el esquema.
El intercambio
En diálogo con El Eco de Tandil, Civale repasó aspectos de la reunión técnica que se desarrolló en la ciudad, tendiente a evaluar la resolución del Ministerio de Energía que cambió el escenario para la compra mayorista del recurso.
Frente a ese panorama la convocatoria versó sobre la necesidad de contar con precisiones del nuevo esquema, en particular de parte de Cammesa, ya que se implementaron cambios en los precios de compra.
“Antes había un único valor de la energía sin importar la potencia, y ahora importan ambos; y el valor de la energía además cambia según los tipos de usuarios”, contextualizó el funcionario, frente a un nuevo cuadro tarifario que comenzó a regir a partir del 1 de febrero en todo el país.
En ese marco pudieron aclarar con el proveedor aquellas dudas respecto a los mecanismos impuestos, dado que “la preocupación más grande es financiera”. Desde comienzos de mes “estamos comprando energía a un valor cuatro veces más caro de lo que veníamos haciendo y la vendemos a los mismos valores”, advirtió Civale.
El desafío será entonces superar esta circunstancia “para que no afecte en nada el servicio de calidad que prestamos”, ante lo cual se mostró optimista “pero todavía nos genera incertidumbre”, reconoció.
Traslado a la tarifa de los usuarios
Aún no hay definiciones respecto a eventuales aumentos en el servicio hacia los usuarios, por lo que estimó será una discusión para más adelante. No obstante remarcó que los mayores costos que deben afrontar las distribuidoras y cooperativas, entre ellas la Usina, “obviamente serán trasladados en el nuevo cuadro tarifario”.
“Estamos comprando la energía casi un 400 por ciento más cara y todavía no tenemos la tarifa para que se traslade a los usuarios”, dijo, y aclaró que esa circunstancia no será en esos porcentajes “pero que debe compensar ese aumento”.
En relación a los cortes programados de luz, que en Capital Federal y Gran Buenos Aires afectó a miles de usuarios, Civale advirtió que desde Cammesa dijeron que “tenemos que estar atentos porque puede haber un pedido en caso de que la oferta no alcance a cubrir la demanda”, y lanzó cuestionamientos sobre las consecuencias que se perciben tras “doce años de gobierno kirchnerista”.
Comentá la nota