Comerciantes de Salto están en alerta. Por la devaluación del peso argentino hay productos que cuestan la mitad. En provincia aumentan los valores por influencia del mercado cautivo externo.
Por dar un ejemplo que grafica el momento, un solo supermercado de gran superficie en la frontera con Uruguay factura más o igual que uno similar en las grandes ciudades del país. Al menos ese es uno de los fundamentos del Centro Comercial de Salto para plantear el problema. Además, desde el organismo sostienen que la medida del gobierno uruguayo conocida como Cero Kilo no dio resultado y por el contrario se ha transformado en un negocio. El objetivo de su implementación fue evitar el cruce vecinal para la compra de mercadería que luego se comercializa en las localidades uruguayas.
Miguel Feris, presidente del Centro, dijo ayer a UNO: “El Cero Kilo es un negocio. Comprar una bolsa de ropa antes del Cero Kilo salía 2 dólares la prenda. Cuando entra la medida eso se duplica y pasa a costar 4 dólares. Es un negocio para quien controla. Lo mismo pasa con quienes traen otras mercaderías y las venden. Si un producto cuesta 2 pesos uruguayos en Concordia, hoy lo venden a 7 pesos uruguayos en la calle (en Salto) y en un comercio tiene un precio de 10 uruguayos. El Cero Kilo engorda más al que controla y a quien trafica”.
Para Feris, además, se genera un problema para el mercado entrerriano porque aumentan los precios en las localidades de las fronteras ante un mercado cautivo que llega todos los días desde Uruguay.
El sol con el dedo
Entre otras medidas anunciadas por el gobierno charrúa, se habló en los últimos días de un refuerzo en los controles aduaneros. “Supuestamente hay una reestructuración donde a la Aduana ingresará nuevo personal, pero no refuerzan nada. Son 4.000 las personas que cruzan cada 24 horas a Concordia controladas por tres personas en cada turno”, señaló Feris y agregó: “Tapan el sol con el dedo”.
Incluso destacó que aquellos que cruzan con dólares, por la devaluación y las dificultades para hacerse de la divisa en Argentina, en la operación de la compra de una mercadería se puede llegar a sacar hasta 14 pesos por cada uno con el que paga un uruguayo.
“Pero lo que no se discute aún es la cantidad de mercadería vencida que llega a Salto desde la frontera. Las grandes superficies tienen una cantidad importante y van a parar a la frontera donde las cargan los contrabandistas en el circuito informal. Es una manera de sacárselas de encima porque no van a tener reclamos”, sostuvo el presidente del Centro Comercial de Salto.
El problema lleva varios años de desarrollo pero se profundizó con la última devaluación del peso argentino durante enero. Las diferencias son tan grandes que en el cruce vecinal se aprovecha para cargar nafta -que para un uruguayo cuesta la mitad en Concordia de lo que se paga en Salto- y para realizar las compras de todos los días.
Estaciones de servicio fronterizas afectadas
Para abaratar sus costos fijos ante la caída de las ventas en las localidades de fronteras con Entre Ríos, unas 12 estaciones de servicio del departamento de Salto evalúan la posibilidad de no abrir los domingos y mantener los locales cerrados en la noche.
Además, según se pudo conocer, al Ministerio de Economía y Finanzas de Uruguay le solicitaron que estudiara la posibilidad de una bonificación de la nafta del 30%. En la actualidad hay un descuento del 24% para quienes compran con tarjeta de crédito en las estaciones de servicio de las ciudades que están en la frontera con Argentina. Incluso trascendió que los sectores comerciales pidieron que se saque el impuesto al valor agregado a los alimentos en la zona del litoral uruguayo para poder competir contra la venta ilegal.
La devaluación de la moneda en Argentina afecta a los comerciantes de los departamentos de Salto, Paysandú y Río Negro. Por estos días, el ministro de Economía de Uruguay, Mario Bergara, sostuvo que la problemática planteada por los Centros Comerciales de las ciudades “se ven con detenimiento”. Agregó que si se adoptan medidas con relación al tema la Secretaría de Estado las anunciará, pero por ahora solo se sigue “monitoreando la situación”.
Los comerciantes del litoral reclaman al gobierno medidas para amortiguar el impacto de la devaluación argentina. Por ejemplo, también reclamaron que se incrementen los controles aduaneros en el marco de la política del Cero kilo.
Además se solicitaron estudios estadísticos que den cuenta de la pérdida de puestos de trabajo y se habla en Salto de un aumento de la informalidad. Y anunciaron nuevas reuniones con las autoridades del gobierno de Mujica, para evaluar y analizar medidas.
Cuadro comparativo de precios en ambas fronteras
En Concordia una gaseosa que cuesta 28 pesos uruguayos -si se compra una de 12 pesos argentinos- en la ciudad uruguaya de Salto tienen un costo de 80 uruguayos, más del doble.
Una tira de asado que en Concordia cuesta 60 pesos argentinos, en el país vecino tiene un costo de 160 pesos uruguayos. En Entre Ríos lo pueden comprar con solo 136 uruguayos.
Con 18 pesos uruguayos en Concordia se puede comprar un litro de leche larga vida. La misma caja sale en Salto 25 pesos uruguayos, si se toma un litro de leche igual a 9 pesos argentinos.
Con 1.000 pesos uruguayos, que representan unos 500 pesos argentinos, un vecino charrúa llena el tanque de nafta en Entre Ríos. En su país paga el doble: unos 2.000 uruguayos.
Se compra de todo tipo: fideos, latas de conservas, artículos de limpieza, hasta repuestos para autos, medicamentos, se hacen consultas medicas y salidas nocturnas de fin de semana.
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