Titulares y peones de taxis iniciaron a las 18 de ayer un paro por 24 horas en demanda de mayores medidas de seguridad tras una sucesión de robos violentos en la zona sur de Rosario, en uno de los cuales un conductor fue herido de arma blanca en el rostro y el cuello. Aunque el fin de la medida de fuerza, cuyo alto acatamiento alteró el pulso de la ciudad, sorprendió a los usuarios y obligó a un diagrama de emergencia basado en ómnibus y remises, puede adelantarse en función del saldo de la reunión programada para hoy con autoridades policiales, provinciales y municipales.
Un grupo de taxistas se había manifestado durante la madrugada con una quema de neumáticos cerca del casino City Center para repudiar dos robos. En el primero, registrado en Biedma y bulevar Oroño, José Salubi fue reducido por dos jóvenes que le produjeron cortes en el rostro y el cuello y escaparon con 150 pesos.
Al chofer los trasladaron luego al sanatorio Mapaci, donde le aplicaron un punto de sutura en el pómulo. En tanto, en Necochea y Centeno, otro taxista fue asaltado por una mujer que simuló ser pasajera y le sustrajo la recaudación.
La suma de estos y otros hechos registrados durante el fin de semana pasado determinó, según explicó Horacio Boix, secretario general del gremio que agrupa a los peones, "un cambio en el modo de robo: empezaron a lastimar a los compañeros". Anoche, el dirigente habló de un acatamiento a la huelga de entre "90 y 95 por ciento".
El anuncio del paro también detonó contactos oficiales e informales con autoridades municipales, que persuadieron a los taxistas de demorar su lanzamiento "para no perjudicar tanto a los usuarios", según admitió el subsecretario de Servicios Públicos, Pablo Seghezzo.
Pero habrá más diálogo, ya que titulares y peones tienen previsto reunirse, a las 8.30, con la cúpula de la policía rosarina y funcionarios provinciales (el secretario de Seguridad Pública, Horacio Ghirardi) y municipales en la sede de la Gobernación. Los hombres de negro y amarillo también reclaman la presencia de representantes del Poder Judicial.
Si el encuentro depara, según pudo saber La Capital, el compromiso oficial de reforzar la presencia de policías tanto en los llamados corredores seguros como en las zonas calientes, no se descarta que la posterior asamblea de taxistas adelante el final de la huelga..
"De continuar este grado de violencia terminaremos, lamentablemente, con otra muerte", enfatizó Mario Cesca, de Atti. En sintonía, José Tornambé (Catiltar) repasó los diez ataques registrados en los últimos cuatro días.
Poco antes del inicio del paro, y mientras los rosarinos pugnaban por los últimos taxis en distintos puntos de la ciudad, Seghezzo anunció el plan de contingencia para garantizar el transporte público.
El Palacio de los Leones reforzó el servicio urbano de pasajeros en dos modalidades: sacó todos los colectivos a la calle, incluso los de reserva en los picos de demanda, y dispuso trabajar horas extras de ser necesario. Lo mismo que los remises, con francos suspendidos hasta las 18 de hoy.
Respecto de los ómnibus, se priorizaron las líneas más requeridas por los pasajeros y las que van exclusivamente a algunos barrios rosarinos.
Seghezzo recordó que los taxistas vienen de reunirse con las autoridades policiales por los corredores seguros ("lo que mejor funciona"). También hizo hincapié en los resultados obtenidos por la combinación del botón de pánico y la comunicación con el 911 (central de emergencias).
Sin embargo, el funcionario señaló que "cuatro robos con agresión directa, dos con arma de fuego y los restantes con arma blanca," simbolizaron para los peones y titulares "la gota que rebalsó el vaso". l

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