Con una ruidosa manifestación, una columna de unos 200 empleados de la construcción llegó ayer a la Casa de Gobierno para reclamar que se reanude la obra pública con el objetivo de que ellos vuelvan a tener trabajo.
Eduardo Cabello, en su doble rol de secretario general de la UOCRA y de la CGT, se mostró muy molesto ante lo que asegura es inacción del Estado provincial para gestionar los fondos nacionales que hacen falta para reactivar la construcción. "En épocas de plena ocupación del sector llegamos a los 10.000 trabajadores, ahora quedan sólo unos 6.800 y en 90 días se terminan las obras que están en ejecución y unos 3.000 más quedarán en la calle", aseguró Cabello.
Después de unos minutos de espera, el ministro de Gobierno, Emilio Fernández, recibió a Cabello y a los representantes de otros gremios que lo acompañaban, entre los que se incluye a gente de Soeme, el gremio de municipales, telefónicos y metalúrgicos. En la breve reunión, el funcionario les aseguró que el gobierno está haciendo todo lo necesario para garantizar el envío de fondos.
Luego, Cabello ratificó que le dará un mes al gobierno para que intente destrabar los fondos. Si no hay soluciones iniciarán un plan de lucha que podría incluir manifestaciones periódicas.
Por su parte, el resto de los sindicalistas dijeron que "esperarán unos días" a que el gobierno llame a los estatales a negociar un aumento.
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