Choferes de Tamse y Ciudad de Córdoba pararon por un adelanto de $ 1.000. Hasta el lunes, tranqui.
Al cierre de esta edición, y luego de largas negociaciones, Trabajo intimó a los empleados a restituir el servicio de inmediato. Para entonces, sólo el de Tamse seguía paralizado, ya que los agentes de Ciudad de Córdoba habían retomado sus tareas desde las 19 dejando el reclamo en manos de los delegados. “La orden está, los colectivos deberían circular normalmente antes de la medianoche”, dijo anoche a Día a Día Omar Grenat, director de Operaciones.
En Trabajo se acordó pasar a un cuarto intermedio hasta el lunes. Las empresas descalificaron el reclamo ya que no se condice con el acuerdo paritario. “El acta dice que deben cobrar una suba del 23 por ciento sobre el sueldo de abril, se pagó una parte y el resto se liquida la semana que viene. El retroactivo está atado a que lleguen subsidios de Nación”, insistió Grenat. La comuna se comprometió a apurar gestiones por esos fondos.
Bronca a pie. Los usuarios empezaron a quedar “de seña” en las paradas de las líneas E2, E5, A2, A4, A8 y A3, de Ciudad de Córdoba; y las R6, 8 y 3, de Tamse. Con el tiempo, las asambleas crecieron hasta paralizar en forma total Tamse (incluidos troles) y gran parte de Ciudad de Córdoba.
A contramano, el servicio de Coniferal (corredores C y N) trabajó con normalidad. Horacio Villarreal, su secretario, aseguró que el personal no se plegó y negó que se le hubiera pagado más a sus 900 empleados: “Sólo liquidamos el adelanto de abril con el aumento del 23 por ciento de paritaria”, explicó, aludiendo a lo que los choferes reciben el 22 de cada mes. Ese incremento equivale a unos 500 pesos y, según reconoció Adrián Lentini, vocero de UTA, también lo percibieron en las otras empresas.
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