Unos 500 jóvenes de la Diócesis de San Roque partieron a Río de Janeiro

Unos 500 jóvenes de la Diócesis de San Roque partieron a Río de Janeiro
Después de un largo recorrido de preparación de casi dos años el Obispo de la Diócesis, Monseñor Hugo Nicolás Barbaro, presidió la Santa Misa con la que despidió a un numeroso grupo de jóvenes que inmediatamente partieron hacia Río de Janeiro.

Alrededor de 500 jóvenes y mayores aproximadamente partieron esta tarde luego de la Misa presidida por Monseñor Hugo Barbaro a la Jornada Mundial de la Juventud que se realiza en Rio de Janeiro.

"Son muchos los que han emprendido o emprenderán el viaje en pequeños grupos o individualmente, todos deseosos de compartir el importante evento de la Jornada Mundial de la Juventud con el Papa en Río de Janeiro", dijo Monseñor Barbaro en una conferencia de prensa esta tarde, al tiempo que destacó la solidaridad de los viajeros.

"Ha sobresalido una vez más la solidaridad cristiana ya que quién podía conseguir un poco más ayudó al que tenía menos, de manera que todo el grupo de cada parroquia pudiera viajar. Es de destacar el apoyo de la gente mayor que en cada comunidad parroquial han alentado a sus jóvenes para que viajen, y han sido también solidario apoyando sus eventos, la venta de comidas", señaló Monseñor Barbaro.

Los jóvenes y mayores que viajan, proceden de las distintas comunidades de la Diócesis. La mayoría de ellos ven hecho realidad un sueño que parecía imposible hace un par de años. Con esfuerzo han trabajado juntando peso a peso, han realizado eventos para juntar dinero, poniendo en juego la imaginación.

Desde muy temprano se concentraron las distintas delegaciones frente a la Catedral San Roque para acomodar sus equipajes. En cada micro viajan animadores y un sacerdote para ayudar al ambiente de preparación y ambientación. El entusiasmo es grande entre todos los jóvenes de la Diócesis.

EL MENSAJE DE MONSEÑOR BARBARO

En la homilía de la Misa de envío, Monseñor Barbaro habló del sentido de una peregrinación. Recordó la que realizó el Pueblo Judío guiado por Moisés, las que realizaban los primeros cristianos y se siguen realizando. Animó a vivir con ese mismo espíritu de fe esta peregrinación para estar con el Papa en Río, a aprovechar todas las gracias que Dios querrá derramar; "están a punto de emprender una importante peregrinación, quizás la más importante de sus vidas", les decía y comentó después de qué modo esta peregrinación podrá marcar sus vidas.

OTRO PEREGRINAR

Comentó además que "estas peregrinaciones nos recuerdan ese otro peregrinar, el de nuestra propia vida hacia la Casa del Padre, hacia el Cielo. Este es el más importante, el que no puede fallar; por tanto interesa que caminemos bien, por el recto sendero, no sea cosa que apuntemos donde no queremos aparecer".

Dijo Monseñor Hugo Barbaro que se comenzaba con la peregrinación a Río de Janeiro, porque "queremos ir creciendo en la unión con Dios en cada momento de nuestra vida; queremos rectificar continuamente el rumbo para no desviarnos. Nos interesa dejarnos transformar por la Gracia de Dios, reflejar con mayor nitidez el espíritu de Cristo, sus buenas disposiciones y actitudes. Queremos peregrinar bien por esta vida, ocupándonos de los demás, empeñados en dejar una buena huella a nuestro alrededor, en el mundo, aportando con nuestro ejemplo, con nuestro servicio, con todo lo que hacemos y haremos en la vida".

PEREGRINACIÓN PARA ESTAR CON EL PAPA

"Emprendemos la peregrinación para estar con el Papa, Vicario de Cristo en la Tierra, para ver a Pedro y estar con Pedro que se nos acerca al país vecino de Brasil. Queremos oírlo, enriquecernos con su palabra a través de la cual nos habla Dios; queremos compartir esos momentos con él, rezar con él, participar del gran don de una Santa Misa presidida por el Romano Pontífice", dijo Monseñor Hugo Barbaro.

Sostuvo que este peregrinar terreno hacia el Cielo quedará marcado por este encuentro; "supondrá un buen empujón para que después de Río caminemos de otro modo, por Cristo, con Cristo y en Cristo, dejándonos transformar por Él. Queremos ser discípulos, y discípulos misioneros: Dios quiere apoyarse en nosotros para que el mundo sea mejor, por lo que le decimos ya desde ahora con el profeta (1Sam 3, 10), acá estoy Señor porque me has llamado".

Los animó a rezar mucho, a encomendarse a la Santísima Virgen María, y que recen para que no haya inconvenientes en el viaje de tantos peregrinos de todo el mundo.

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