No hubo aviso oficial de que este año no se iban a pagar. En la DGE dicen que cambió el sistema a partir de la implementación de la Asignación Universal por Hijo. Dudas y bronca
Desde que se implementó la Asignación Universal por Hijo, las becas dejaron de pagarse, pero padres y becarios no fueron informados. Iban todos los meses al cajero con las tarjetas magnéticas que –oportunamente– les entregaron y se encontraban con que no estaban depositados los fondos que percibieron hasta fin del año pasado. En el Ministerio de Educación de la Nación nunca dieron respuesta a la inquietud periodística, pero sí modificaron los contenidos de la página web, el mes pasado, aclarando que el sistema había cambiado y que ahora se trata de “apoyar y acompañar a los jóvenes”. Desde la DGE confirmaron que todo tiene que ver con la asignación universal.
En el caso de quienes obtienen este beneficio, queda claro que cobrarán mucho más que lo que recibían hasta el año pasado. Pero los padres de los chicos no entienden por qué recibían becas aquellos cuyos progenitores tenían un trabajo en blanco y cobraban salario familiar. Si les dieron durante dos años las becas, por qué se las quitan ahora, si ellos no perciben la asignación universal.
CÓMO ERA EL SISTEMA ANTERIOR. El objetivo institucional era otorgar apoyo material a los alumnos en situación de vulnerabilidad socioeconómica, “fortaleciendo sus condiciones básicas para poder concurrir a la escuela y permanecer en ella”, aseguraban las autoridades nacionales. Este apoyo consistía en una beca escolar de 900 pesos anuales y/o en la disponibilidad de aportes financieros para el traslado a la escuela.
La mayoría cobraba la beca. Sin embargo, el procedimiento se modificó con la Asignación Universal por Hijo dispuesta por la presidenta Cristina Kirchner. Ahora, el dispositivo tiene el pomposo nombre de Nuevas Estrategias Socioeducativas, que “tienen como propódessito contribuir al fortalecimiento de las trayectorias escolares de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeducativa”.
Los fundamentos son prácticamente calcados de la operatoria anterior, pero con una diferencia sustancial: las becas dejaron de existir. Según se desprende del comunicado emitido por el ministerio, “la implementación del decreto de Asignación Universal por Hijo para Protección Social (AUH) plantea nuevos desafíos y la necesidad de redefinir las acciones destinadas a acompañar la trayectoria educativa de niños, niñas, adolescentes y jóvenes que se vienen desarrollando desde la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas”.
Esa redefinición incluye acciones que complementarían la AUH. En ningún caso implica la continuidad de las becas estudiantiles tal y como se venían otorgando hasta fines del 2009. Ahora se habla de apoyo a iniciativas curriculares y proyectos socioeducativos para la inserción o reinserción de adolescentes y jóvenes, una definición un tanto vaga.
Lo que sí continúa, pero aún se desconoce la metodología con que se aplicará, es el apoyo para el transporte y la movilidad estudiantil. Al menos en la DGE, ignoran cómo se implementará. Además, desde esta “redefinición”, se reconocerá a jóvenes por su trayectoria educativa (no se explicita cómo), se otorgará apoyo a tutores juveniles y a grupos de estudiantes por sus logros educativos (similar al anterior en definición y contenido) y actividades formativas para jóvenes (Centros de Actividades Juveniles, coros y orquestas).
Pero lo que más interesa a la comunidad escolar, el otorgamiento de las becas escolares, cambió radicalmente. El ministerio ha determinado que “este año” (estamos en setiembre) “se trabajarán las siguientes líneas de acción: apoyo para la escolaridad de alumnas embarazadas y/o alumnos/as padres y madres, apoyo para la escolaridad de alumnos bajo protección judicial, apoyo para la escolaridad de alumnos pertenecientes a pueblos originarios y apoyo para la escolaridad de alumnos comprendidos en las Becas Ley (leyes 20.843 y 23.490), que se otorgan a partir de leyes nacionales de Padrinazgo Presidencial (ley 20.843) e Islas Malvinas y Atlántico Sur (ley 23.490 y modificatorias)”.
Queda claro, entonces, que las becas estudiantiles fueron borradas del esquema anterior y que las autoridades del Ministerio de Educación de la Nación respondieron ocho meses después –a través de su sitio web– a la incertidumbre y las necesidades de miles de jóvenes y sus familias, quienes esperaron con ansiedad los 900 pesos anuales que nunca llegaron y no se desembolsarán.
NO HUBO COMUNICACIÓN. Marcelo Russo es el director de Políticas Socioeducativas de la DGE, organismo que siempre fue el intermediario entre los educandos y la Nación. Tras varios intentos, Russo accedió a informar que desconocía qué había ocurrido con “los 31 circuitos de becas que existen (usó el verbo en presente) en Mendoza; este año no hemos recibido aún ningún instructivo de parte del ministerio para saber cómo proceder con las becas estudiantiles 2010”, aseguró. “Entre la AUH y las becas, el Gobierno nacional debe expedirse en cómo se resolverá esto, pero aún no sabemos nada”, destacó el funcionario.
La DGE interviene en identificar a los candidatos a becarios, realizar los seguimientos para renovación del beneficio, armar las bases de datos, cargar todo en un software y enviarlo a la Nación. Se realizan encuestas y relevamientos de la situación socioeconómica de los chicos y de allí se selecciona a los jóvenes que están en situación de vulnerabilidad, para otorgarles la beca. Russo, tras explicar el operativo que se realiza en todos los circuitos escolares, reitera: “Este año no hemos recibido ninguna autorización, pese a que desde la Provincia hace tiempo que estamos insistiendo y reclamando para que nos den una respuesta, porque son muchos los chicos que perciben las becas”. Sabido esto, los padres y/o tutores de los 23.000 estudiantes que esperaban el dinero de sus becas ya no concurrirán insistentemente a los cajeros automáticos para corroborar si la plata, tan necesaria, llegó.
Testimonios y falta de información
El hijo de Silvia Ramírez tiene 17 años y concurre al colegio Capitán José D. Vázquez, en Las Heras. Ella, al igual que Mariela Stagnoli, quien es madre de un alumno del colegio Cuarta Brigada Aérea, también de Las Heras, junto con muchos otros padres, se acercaron a El Sol o llamaron por teléfono para saber qué sucedía con el pago de las becas. Hasta hoy, nadie se ha comunicado con ellos ni han recibido por escrito una nota informativa de que ya no cobrarán el beneficio. A pesar de que sus maridos tienen trabajo en blanco y cobran el salario familiar en la Anses, algo muy diferente de lo que es la Asignación Universal por Hijo. En un mundo en el que se han creado tantas herramientas para favorecer la comunicación, la no utilización de ninguna de esas formas para informar sobre decisiones relacionadas con las necesidades de sectores vulnerables se convierte en una incongruencia y una falta de consideración.
NÚMEROS
$900 Ese era el monto de las becas por año para los inscriptos. Desde hace meses que no llega y nadie informa por qué. MESES 10 Desde finales del 2009 que la ayuda que antes se depositaba en cajeros automáticos no llega a los beneficiados.

Comentá la nota