La deserción universitaria es un tema candente: en el país, apenas el 15% de los chicos que arrancan una carrera, se gradúan. Este número es superior en la UNNOBA, donde de los inscriptos en el 2010, finalizó los estudios superiores el 35%, a partir de un intenso trabajo de seguimiento, acompañamiento y tutorías implementado por las autoridades educativas.
La secretaria académica Florencia Castro detalló que en el 2006, sólo el 48% de los ingresantes superó el primer año de carrera, pero estas estadísticas fueron superiores ya en el 2010 –el otro año analizado-, con el 66% de estudiantes que culminaron el inicio de la carrera.
“Los chicos se cambian de carrera o abandonan la Universidad por distintos factores. Uno de ellos es porque se dan cuenta que no acertaron con la carrera elegida, y es difícil trabajar sobre esto. Muchas veces debe hacer una representación sobre el trabajo que podrá hacer una vez graduado, porque acá solamente es estudiante ya que hasta no completar la totalidad de las materias cumpliendo todos los requisitos no se posee el título, por lo cual hasta ese momento no puede ejercerse, salvo casos muy puntuales”, evaluó Castro.
En este marco, sostuvo que “sucede que se cambian de carrera, no sólo en primer año sino en tercero o hasta más adelante también. Esto tiene que ver con que van descubriendo lo que les gustaría hacer durante sus vidas, o porque quieren estar preparados para enfrentar desafíos laborales”.
“Esto pasa dentro de la comunidad universitaria como intercambio con otras casas de estudio, porque hay estudiantes que eligen por ejemplo Medicina, que no puede hacerse en Junín, así que arrancan una carrera que tenga asignaturas que puedan servirle y cuando tienen la posibilidad, se cambian de Universidad, habiendo realizado materias comunes a las carreras”, sostuvo la secretaria académica.
Atención del alumno
“La inversión que se realiza por alumno universitario es difícil de calcular, porque tiene que ver con las tres áreas: investigación, extensión y docencia. No hay regla para decir presupuesto dividido por cada alumno y da un monto por cada estudiante, porque eso no sería real”, dijo Florencia Castro.
Según apuntó, “sí se puede decir que existen distintos programas y se trabaja para que en cada aula haya una relación docente/alumno que sea correcta para que el profesor pueda atender a cada uno”.
Por ejemplo, en la UNNOBA, en este primer cuatrimestre “abrimos para cursar 273 materias, para atender a 2500 alumnos. De estas cátedras, 250 tienen una relación docente/alumno de 1 a 30, o sea que hay un profesor por cada 30 alumnos, un número óptima. El resto tiene una relación más alta, algo que estamos tratando de mejorar”.
Las estadísticas
Por otra parte, la secretaria académica contó que “nosotros hicimos un estudio de corte, o sea los estudiantes que hicieron un año y lo finalizaron, comparando el 2006 con el 2010. En este estudio, analizamos cuántos abandonaron o cambiaron la universidad, cuántos se cambiaron de carrera, porque el tema de deserción se toma de la siguiente manera: si una persona no termina la carrera que empezó, es desertor en nuestro sistema”.
“En el 2006, sólo el 48% pasó el primer año; mientras que en el 2010 lo superó el 66%, con lo cual hay una mejora en la retención del primer año. Lo mismo pasa con la graduación: de la corte 2006 se graduó el 25%, mientras que de los ingresantes 2010 se recibió el 35%”, detalló.
Florencia Castro dijo que “por supuesto nosotros trabajamos para mejorar estos números, pero hay que tener en cuenta que el promedio de recibidos en el país es de apenas el 15%, así que estamos en el buen camino”.
Desde el secundario
En cuanto a cómo llegan los egresados del nivel secundario, Castro opinó que “el cambio es grande y muchas veces no se eligen las especializaciones correctas. Por ejemplo, hay quienes siguen la modalidad en Comunicación en el secundario y cuando llegan a la Universidad quieren estudiar Genética y no vieron Química ni muchas otras materias que se requieren. Ese alumno está en desventaja respecto a otros que tuvieron formación en esas áreas específicas porque hicieron otra opción”.
La opción UNNOBA
Aproximadamente la mitad de los estudiantes de las aulas de la UNNOBA no proviene ni de Junín ni de Pergamino, ubicación de las dos sedes, sino de otras ciudades aledañas como Chacabuco, Lincoln, Bragado, Viamonte, Rojas, entre otras.
Al respecto, Florencia Castro apuntó que “nosotros encuestamos a los estudiantes sobre por qué eligen la UNNOBA, y para muchos es la primera opción. Por ejemplo, en la carrera de Genética tenemos estudiantes de todo el país, porque es una oferta muy atractiva para el desarrollo futuro. Es muy elegida porque sólo hay dos universidades que la dictan y la que más ha crecido, porque se anotaron 100 estudiantes este año, por ejemplo”.
Finalmente, sobre la ampliación de la oferta académica pertinentes para la región, dijo que “cualquier definición lleva un trabajo importante, porque la carrera también debe servir a los graduados en el ámbito laboral, que puedan ejercer lo que estudiaron y además favorecer a la región”.
La matrícula crece: este
año hubo 2500 inscriptos
“Estamos muy contentos porque este año aumentamos la matrícula porque se inscribieron 2500 alumnos en todas las carreras de la UNNOBA. Hasta ahora, veníamos manejando un número de entre 2000 y 2200 anotados, desde el 2006 en adelante”, dijo la secretaria académica de la alta casa de estudios, Florencia Castro.
Sobre el desarrollo de las actividades, contó que “el 20 de febrero comenzamos las clases con los estudiantes de primer año, para poder trabajar sobre el tránsito entre el secundario y la Universidad, probando otras nuevas estrategias”.
“Antes, en febrero finalizábamos el curso intensivo de ingreso y
Asimismo generamos el comienzo de las clases de las asignaturas de primer año, con anticipación, para que solo haya estudiantes iniciales en la Universidad y podamos trabajar con ellos, con tutorías y acompañamientos”, remarcó.
Comentá la nota