La UNLP le dio un ultimátum a Exactas

La UNLP le dio un ultimátum a Exactas
Mañana se vence la gestión de la decana Graciela De Antoni, no hubo acuerdo para decidir quién será su sucesor. Si no se resuelve, el titular de la Facultad saldrá del Rectorado.
El conflicto político que tiene en vilo a Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) tendrá que concluir la semana que viene, según se decidió ayer en una extensa negociación. Desde febrero están trabadas las elecciones de decano, y mañana se vence el mandato de Graciela De Antoni, pero la fuerte disputa entre dos sectores ideológicamente opuestos –y con igual cantidad de votos- impidió encontrar hasta ahora un sucesor. Ahora, tienen un ultimátum: o votan por una figura, o el Consejo Superior la elige por ellos.

Después de tres horas y media de debate, la mesa de diálogo acordó ayer que se entregue esta tarde al Consejo Directivo un Acta con una síntesis de las negociaciones y una “hoja de ruta” con los pasos a seguir. Entre las indicaciones figura que el jueves próximo tendrán que votar decano.

La opción de los consejeros es volver a inclinarse por alguno de las dos figuras en disputa, los reconocidos bioquímicos Mauricio Erben (por la oposición) y Carlos Della Védova (por el oficialismo). Otra alternativa que tienen es elegir una de las dos propuestas del Rectorado: decanatos alternados cada dos años, o una tercera figura central.

Pero si otra vez hay empate, el mismo viernes 6 de junio el presidente de la UNLP, Raúl Perdomo, nombrará a un decano, sugerencia sujeta a votación del Consejo Superior. Si bien se evita mencionar la figura de “interventor” y se opta por la de “decano a cargo”, este es el panorama.

Mientras tanto, se acordó que Della Védova –quien había sido nombrado decano en elecciones que posteriormente fueron invalidadas- quedará a cargo de la Facultad en esa semana de acefalía.

Cabe recordar que no sólo se disputa la gestión académica, sino también la administración de la “caja” de Exactas, una de las más importantes de la Universidad por su enorme cantidad de convenios entre sus laboratorios y empresas o terceros.

El disparador, un empate

La crisis se desató cuando el Consejo Directivo se dispuso a votar decano, pero hubo un empate 8 a 8. Como el Estatuto no deja claro que se hace en estos casos, se produjo una sucesión de sesiones truncas, votaciones invalidadas, acusaciones de fraude y un clima de suma tensión en la Facultad de 115 y 47.

En principio, ya se definió el “reparto” de cargos, es decir, la asignación de secretarías entre las dos partes en pugna. Lo único que falta es definir si Erben o Della Védova queda al frente del decanato, cuando ninguna facción quiere perder este puesto o cederlo a un tercero: se espera una semana intensa de negociaciones

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