Con la venta de la sede de Punta Lara y la refuncionalización del espacio que tiene en 46 entre 2 y 3 para transformarlo en un complejo de tres torres de doce pisos de oficinas con cocheras subterráneas, el club Universitario busca salir de la acuciante situación económica que atraviesa y que lo llevó a declarar un concurso preventivo de acreedores.
Sobre la venta del predio de Punta Lara -que fue, como se sabe, el balneario del histórico Jockey Club- los socios podrán votar a mediados de agosto, mientras que por el emprendimiento inmobiliario del centro platense se presentó un proyecto de prefactibilidad ante la Municipalidad de La Plata que está pendiente de resolución. La decisión adoptada por la comisión directiva sobre el patrimonio de la entidad que tiene 75 años de vida y una rica historia en la Ciudad abrirá -seguramente- un fuerte debate entre los socios. Ya hubo un fuerte pico de tensión en la asamblea que se realizó a principios de 2013, cuando se decidió adoptar el camino del concurso preventivo de acreedores para buscar el saneamiento de las cuentas de la institución. Hoy el club tiene un pasivo de 19.910.863 pesos, luego de una serie de acuerdos con diferentes acreedores que permitió reducir el rojo original de 22.373.437 pesos cuando comenzó el proceso judicial. El presidente de entidad, Alberto Darhanpé, dijo que “el síndico nos ha recomendado un acotamiento de la infraestructura para bajar los costos de mantenimiento edilicio, con el objetivo -además- de adaptarse a las reales necesidades de los socios”. También explicó que “un trabajo realizado por la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata advierte sobre lo inconveniente que resulta el sobredimensionamiento de las instituciones y destaca que para 3.300 socios tenemos la misma superficie en metros cuadrados (229.000) que el Club GEBA de Buenos Aires, que cuenta con 30.000 socios. Vale resaltar que nuestros socios pagan sólo por el deporte que practican”. SEDE POR SEDE La comisión directiva de Universitario tiene pensado desprenderse de la sede náutica de Punta Lara. Empezó con un proceso de venta de las cuatro hectáreas, con una superficie cubierta de 4.000 metros cuadrados, tasado en 23 millones de pesos. “Por la antigüedad de la edificación y sus características, los gastos resultan una pesada carga. Ni siquiera se cubren con los ingresos que genera en los 60 días de funcionamiento en temporada alta de verano, ocasionando un déficit anual promedio de 600.000 pesos. La sede está hipotecada desde 1997, por un préstamo con la Provincia por un millón de dólares. Al no haber afrontado el pago de las cuotas, el acreedor hipotecario inició la ejecución de la misma, que se pudo suspender en el marco del concurso preventivo”, se explica en un informe del club. También se informó que “ya se han rechazado dos ofertas, una de 14 y otra de 17 millones de pesos por considerarlas insuficientes. Este mes recibimos una oferta de opción de compra por un plazo de 90 días por un monto de 20.250.000 pesos”. La oferta es condicional porque está supeditada a tres ejes: la autorización de la Comisión Provincial de Defensa del Patrimonio y la Municipalidad de Ensenada para que el oferente -empresarios de la Ciudad que encabezarían un pool de inversores- pueda desarrollar su proyecto; la autorización del juzgado Civil y Comercial Nº 2, donde se tramita el concurso preventivo; y la aprobación de la venta por parte de la asamblea de socios del club Universitario. Para este último punto, se implementará un sistema de consulta con urna los días 13, 14 y 15 de agosto, para que participen todos los socios con su voto y el sábado 16 de agosto, a las 10, se realizará la asamblea para que se otorgue a la comisión directiva el expreso mandato de la mayoría, de acuerdo al resultado de la votación. En tanto, sobre la refuncionalización de la sede de la calle 46 entre 2 y 3, se presentó un proyecto de prefactibilidad ante la Municipalidad de La Plata para construir 188 oficinas y 100 cocheras en una superficie de 1.700 metros cuadrados en tres torres de 12 niveles de altura. Las cocheras serán subterráneas. “La propuesta consiste en ofrecer el inmueble a inversores inmobiliarios que se hagan cargo de financiar la ejecución de la obra. El club se quedaría con un porcentaje de lo construido para posteriormente alquilar y de esa manera optimizar los ingresos de un inmueble que hoy resulta ocioso en su mayor medida, ya que en la actualidad allí sólo se practica vóley y un sector se alquila en 12.000 pesos a la dirección de Educación de la Provincia”, explicaron las autoridades del club, quienes agregaron que esta sede también “mantendrá un espacio para la actividad social”. La idea es que en el campo de Gonnet se concentre toda la actividad deportiva de la institución. Hay 14 hectáreas, en las que se llevaron a cabo diversas tareas para ponerla en valor: reconstrucción del polideportivo; remodelación de accesos al club; el impulso a la construcción de una segunda cancha de hockey; nuevos vestuarios y tercer tiempo de rugby; reacondicionamiento de la instalación eléctrica del polideportivo y la pileta cubierta. El titular de la entidad también dijo que “resulta imprescindible un gimnasio amplio y moderno para los deportistas; renovar y aumentar la cantidad de vestuarios, construir la cancha de vóley techada, renovar la cubierta de la cancha 1 de hockey e instalar un sistema de cámaras para el monitoreo y seguridad de todo el predio. Resultará difícil encarar estas iniciativas si no se logra un equilibrio en las cuentas”, concluyó. Socios En su momento de esplendor, el club Universitario llegó a tener 19.000 socios. En los últimos quince años, el club perdió una fuerte masa societaria y ahora apenas supera los 3.000 asociados. “Muchos pagan sólo por el deporte que practican, lo que reduce la recaudación”, indicaron
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