La Universidad poco transparente e irreflexiva de la que no hablamos

La Universidad poco transparente e irreflexiva de la que no hablamos

La UNT recibió millones de pesos de la minería cuyo destino es incierto pero ahora enfrenta otro dilema

  La mineríatiene dos momentos particularmente críticos: cuando se abre un proyecto y cuando se cierra. Una vez que se pone marcha el proceso en la mina es estabilizado ambientalmente, pero apertura y cierre de minas  son instancias a las que hay que prestarle mucha atención. El problema es que, por lo general, no se dimensiona correctamente.

En este sentido, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) como socia en el Distrito Minero Farallón Negro (Catamarca) durante años recibió varios millones pesos -cuyo destino final está cuestionado por gente de la misma institución y por el que incluso se abrió una investigación interna- y, según aparece a simple vista, no tiene previsto ni magnifica (como parte responsable) el final de la explotación en  Alumbrera, tras el alejamiento del operador de la mina.

Fue muy bueno para la UNT haber recibido plata de la explotación de minerales en tierras catamarqueñas pero el yacimiento se encuentra en su etapa final y, si no se avizora otro futuro, lo lógico será embarcarse en el cierre de minas establecido desde el comienzo en el proyecto, tramo que en los primeros cinco años hará la empresa operadora y luego la mina quedará bajo la responsabilidad de los socios: la Universidad tucumana y la provincia de Catamarca. Para entender el alcance del compromiso ambiental se calcula en 30 o 40 años las posibilidades de riesgos.

La pregunta es si la UNT contrató por ejemplo un seguro de riesgo ambiental o se hizo de un fondo común -en calidad de previsión- para enfrentar esta otra etapa del negocio del que participó tan gustosamente en las ganancias.

Estamos diciendo que hace rato se nota que falta consciencia de las autoridades, gremialistas, vocales y comunidad universitaria. Por el hecho de integrar la UNT una sociedad para la explotación de minerales con Catamarca, debe responder con sus bienes e incluso recursos humanos en caso de alguna eventualidad posterior a la partida del operador de la mina. ¿Tiene espalda financiara la universidad para hacerlo? ¿Cuál es su patrimonio? ¿Contrató un seguro? ¿Se hizo de un fondo anti-cíclico o ahorro preventivo?

Como sea, y aunque que quisiera, no puede lavarse las manos. No era solamente aceptar los fondos que provienen de la actividad. Somos socios en las ganancias, en las perdidas y en los riesgos. Esto no significa que va a pasar algo sí o sí. Quiere decir que como socios debemos ser precavidos sobre todo si pensamos que, si las cosas siguen como van, lo se viene es precisamente el cierre de minas de Alumbrera.   En este marco, la menos sensata, reflexiva y previsora parece ser la UNT.  Sin embargo,  no estaría muy lejos tampoco de la irreflexión, aturdimiento  e ignorancia la provincia de Catamarca, pero, tiene otros recursos financieros y estructura con la que puede responder ante un riesgo ambiental, a diferencia de la Universidad tucumana.

Muchos docentes y gremialistas anti-mineros creen que cerrando una mina se acaba el problema y en realidad puede ser al revés. Esto es desconocimiento de la actividad y del cuidadoso equilibrio que se guarda mientras el yacimiento está activo. Ahora, hay que estar preparado siempre, en particular como dijimos en el primer párrafo de esta editorial para estas dos instancias fundamentales: apertura y cierre de un proyecto minero. Pero, ni la UNT ni Catamarca asoman con ese perfil.

La seguiremos el próximo lunes, incluso abordaremos qué hizo la UNT con los fondos millonarios que recibió de la minería hasta la fecha que, por supuesto, por la falta de transparencia, es todo un misterio.  

Buen fin de semana.

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