La universidad busca captar más alumnos con carreras cortas

La universidad busca captar más alumnos con carreras cortas
Tras cuatro años de gestión formal y nueve meses más de interinato, el rector de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Francisco Morea, tiene una meta para 2013: lograr acercar a más cantidad de gente, especialmente de sectores más humildes, a la universidad.

Actualmente, la universidad cuenta con 25 mil alumnos, 3.200 docentes y 800 docentes. Para lograr un incremento, la máxima autoridad de la casa de altos estudios tiene varios frentes que enfrentará a partir del año próximo, cuando comience su segunda gestión. Uno de ellos es la creación de carreras más cortas que atraigan a la gente que no se quiere embarcar en cinco o seis años de estudio.

A su vez, Morea, en una entrevista con 0223, afirmó que apoyarán el reclamo de los estudiantes para que se cree un boleto universitario, pues consideró que para que el país crezca "es fundamental aumentar la matrícula de gente que accede a la educación universitaria".

- ¿En qué nuevas carreras están trabajando?

- Tenemos dos carreras en Ingeniería que están en proceso de acreditación. En Computación y en Sistemas. Esto tiene que ver con la articulación del sistema productivo. En el imaginario que tenemos del futuro de la universidad, si bien existe una articulación de hecho porque hay empresas que contratan a nuestros profesionales y contratan a las facultades para que hagan estudios, nos está faltando una vuelta en estas disciplinas para generar un impacto mayor. Si bien somos una universidad mediana, somos la cuarta o quinta en investigación: Buenos Aires, La Plata, Córdoba y después nosotros o Rosario. Eso es un potencial muy grande para el desarrollo local, para lo que es el desarrollo del sistema productivo, con la creación de empleo, nuevas tecnologías, intercambio. Nosotros tenemos uno de los proyectos más grandes que dio YPF -sino el más grande- en la Facultad de Ingeniería. Eso es porque tenemos muy buen desarrollo científico en esas áreas, en este caso en tubos petroleros.

- ¿Cuánto demoran las acreditaciones?

- Creemos que en breve se termina y tenemos el compromiso del Ministerio para financiarlas, con lo cual en cuanto se termine se podría inscribir y comenzar. Pero una cosa es el tiempo de la gente y otra los nuestros. Para nosotros cuatro o cinco meses no es tanto, pero para el que tiene que empezar en marzo es mucho.

- ¿Y planean abrir facultades nuevas? Medicina es siempre una petición, por ejemplo.

- Medicina siempre está en carpeta. Pero hay que articular algunas cosas en cuanto a la viabilidad. Tenemos los niveles de sistemas sanitarios que permitiría desarrollarla sin problemas, pero es una carrera cara, con lo cual tenemos que llegar a acuerdos para ver si la podemos hacer. No es una cosa inmediata.

- ¿Y qué otros planes tienen en cuanto a la ampliación de la oferta académica?

- Queremos desarrollar algunas carreras cortas. Hay mucha gente que no quiere hacer carreras largas. Esas carreras cortas, también pueden tener una inserción laboral más rápida y por otro lado creemos que al ser un horizonte más cercano, algunas personas se animarían a entrar a la universidad. Incrementaríamos la base social, porque nos interesa acercar a sectores sociales más bajos. Cuando uno les plantea que ingresen a la universidad piensan que no pueden porque no pueden estar cinco o seis años sin trabajar. En cambio, si se le plantea algo a menor plazo probablemente se incorpore y si le va bien puede que complete el curso para una licenciatura.

- ¿Qué carreras cortas se incorporarían?

- Estamos viendo con las facultades. Algunas tecnicaturas en la Facultad de Ciencias Exactas, otra en Ciencias Agrarias, probablemente alguna en Ingeniería y en Económicas. Estamos viendo la posibilidad de que las propias facultades se pongan de acuerdo, con nuestro apoyo. En alguna de ellas estamos pensando incorporar el mecanismo no presencial. Sería una herramienta para acercar al que trabaja, o el que no puede hacer las erogaciones. Así es más amplia la base de la universidad.

- El Municipio aprobó este año el boleto estudiantil para los alumnos del secundario y surgieron pedidos para que haya un boleto universitario. ¿Hay alguna previsión al respecto?

- Nosotros vamos a acompañar a los estudiantes. El compromiso que asumimos con la Federación Universitaria es acompañarlos. No tenemos futuro como país sino incrementamos fuertemente nuestra matrícula de nivel terciario y universitario.

Cuando uno mira la matrícula de los países más desarrollados que están superando el 60% del grupo etario de entre 18 y 25 de escolarización terciaria. Nosotros podemos estar en el 30 o un poco más, así que tendríamos que duplicar. Tenemos que ir a un nivel de población altamente instruida para tener un país con más desarrollo. Esto implica que haya trabajo, salud, para después incorporarse a la instrucción o escolarización. Nosotros en lo que nos toca vamos a tratar de dar todas las condiciones para que se facilite eso.

- En ese contexto, ¿un boleto universitario acercaría más gente?

- Por supuesto. Los más grandes tenemos la idea de una Mar del Plata chica. Pero hoy probablemente para trasladarse al complejo una persona tiene que tomarse dos micros. Y dos son cuatro micros. Y si por algún motivo tiene que trasladarse a otro lado estamos hablando de seis micros por día. En un presupuesto de una persona que no tiene ingresos muy elevados impacta mucho.

- Hubo reclamos por la suba del precio del comedor universitario. ¿Cuál es la situación?

- Nosotros tenemos como práctica todos los años actualizar. Fijamos en 10 pesos para 2013, pero el costo está arriba de $26, sin contar el gasto de personal, electricidad, etc. Es una política altamente inclusiva, porque con presupuesto propio facilitamos un comedor de muy buena calidad, saludable y un subsidio muy importante.

"Cuando asumimos teníamos un nivel de conflicto muy alto"

-¿Qué universidad recibió y que universidad arrancará en 2013?

- Cuando asumimos teníamos un nivel de conflicto muy alto. El personal no docente estaba en huelga, los estudiantes que impedían que se eligiera rector, y con un conflicto a nivel de los claustros, sobre todo los docentes, donde se planteaba a nivel judicial la composición de la asamblea. Esto hizo que no pudiéramos elegir rector. El nivel de conflictividad comenzó a descender. Logramos acuerdos, consensos. Costó mucho elegir rector, pero lo hicimos. Intentamos que todas las facultades y los claustros integraran el gobierno de la universidad, se cambiaron algunas cosas que tenían que ver con el tema de obras, que era central. No era cuestión de tener una casa linda, cuando ya teníamos una casa. Nosotros teníamos muchas dificultades en el tema de lugar físico para desarrollar las actividades. Ahora tenemos otra perspectiva; ya empezamos a construir en las 30 hectáreas de Colón y Sandino y estamos presentando los proyectos. Eso nos va a impactar muy positivamente. Algunas cosas en el corto plazo y otras a mediano y largo plazo. Por otro lado, hemos avanzado en aspectos de convivencia. Hemos desarrollado el comedor estudiantil, tema por el cual también hubo discusión y lo tenemos en marcha y consolidado. Hemos consolidado el sistema de becas, tanto desde lo económico, como las becas para el sistema científico. Esos rubros, dentro de nuestro presupuesto, son 17 millones de pesos sobre un total de 490. Y esto, si se tiene en cuenta que debemos tener 460 millones en sueldos.

- ¿Eso es lo que se considera presupuesto para bienestar?

- Claro. Becas para investigación, ayudas a los centros de estudiantes para hacer apuntes, becas de comedor. Todo eso nos lleva 17 millones. Esta universidad paga las becas de ayuda económica poco más de 1.100 pesos. Cuando hay otras becas que son de 300 pesos en otros lugares. Nosotros hacemos un esfuerzo y es de toda la universidad. Esto lo discutimos con todas las facultades. Cuando se decide priorizar eso quedan menos fondos para otra cosa.

- ¿Y qué queda pendiente?

- En los balances hay que poner las cosas que no hemos logrado y una es la reforma del estatuto. Es una deuda que tenemos. El sector no docente no está incluido en el gobierno de la universidad. Está en el proyecto de estatuto que elaboramos, pero no pudimos hacer la asamblea. Es un compromiso mío para el año que viene, porque además el Consejo Superior, que es el órgano máximo de gobierno, nos dio un mandato para que convoquemos a asamblea el primer semestre para reformar el estatuto. Los cronogramas de elecciones están desarticulados. Tenemos durante todo el año fechas de elecciones de los distintos claustros. Son tres claustros y cada uno tiene sus fechas y cada facultad tiene las suyas. Por distintos motivos se desfasó todo. Si somos autónomos tenemos la obligación de cambiar esas cosas.

- ¿Cuál será la situación presupuestaria para 2013?

- El presupuesto para 2013 lo hemos aprobado sin el refuerzo que se llama Planilla B. Esto no lo incluimos porque todavía no tenemos la distribución, pero como necesitábamos aprobar el presupuesto lo hicimos y cuando venga lo incluiremos. Creemos que va a llegar ese refuerzo, porque es el compromiso del Ministerio.

- Desde la FUM denunciaron que la Universidad de Mar del Plata es discriminada con este refuerzo por su color político. ¿Usted lo siente así?

- El compromiso que tenemos es que no será así. Cuando la vea podré decirlo.

- ¿Y anteriormente ocurrió?

- Lo que ocurrió anteriormente no es que nos discriminaron a nosotros, hubo algunas pocas que fueron muy beneficiadas. Y todo el resto no estuvieron al mismo nivel. Es un fondo de 400 millones y uno le da más a dos o a tres, al resto le da menos. Las universidades que tienen muchos años tienen una tradición y un peso que les juega a favor, las más nuevas tienen todo el impulso y nuevos presupuesto; nosotros que somos medianas se nos dificulta avanzar en el desarrollo de nuestro proyecto institucional. No tenemos la tradición de los cordobeses o la UBA, ni un tamaño chiquito de otras universidades donde con uno o dos millones de pesos se pueden hacer muchas cosas. Creemos que este año vamos a llegar a un acuerdo para que las universidades como la nuestra tengan un desahogo.

- ¿Tienen plazo y monto a dividir?

- No. En lo que se refiere a Planilla B, el monto total del presupuesto es de 400 millones, pero no sabemos cómo será la distribución. Después tenemos pedido un refuerzo para proyectos institucionales para universidades como la nuestra. En la provincia de Buenos Aires hay entre 14 y 16 universidades nacionales. Nuestros senadores y diputados de la Provincia son muchos, pero no ocurre lo mismo con universidades de otras provincias donde sus legisladores, sin importar el color político, tienen muy claro que deben defender el presupuesto de sus universidades cuando se discute.

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