Unión Pro terminó apoyando al oficialismo y Barracchia logró mantener las facultades

“Es poner en jaque el orden institucional”, “No coincidimos en nada y por muchas razones”, “Es una obstaculización de la facultades administrativas”, “los concejales somos felpudos de Barracchia”, “queremos controlar”, fueron algunas de las expresiones que se escucharon desde una y otra vereda en el recinto legislativo ayer por la noche cuando se trató la derogación de las facultades que obtuvo el Ejecutivo en la ordenanza que aprobó el presupuesto 2010 y que terminó por mandarse al archivo por la votación del oficialismo y Unión Pro en simultáneo, mientras que la UCR conservó su posición.
Interminable pareció por momentos el debate que se desarrolló en dos horas reloj y que “destapó la olla” en rispideces que se notan en el HCD pero que muchas veces no se hacen públicas.

El Frente Justicialista para la Victoria defendió de forma efervescente la ordenanza que preveía la aplicación del presupuesto que se aprobó en tiempo y forma en diciembre del año pasado, antes del recambio de concejales, posteriormente a que Claudio Figal sostuviera que se le estaban dando facultades al Ejecutivo que “iban en desmedro de la división de poderes”. Cabe recordar que desde el año 1994 que en períodos consecutivos se le otorgaron dichas facultades al Ejecutivo y que en momentos previos a la reforma de la Ley Orgánica de las Municipalidades, dichas facultades eran ilimitadas. Esto se encargó de aclararlo Julio Collado (FJpV) que comenzó tranquilo y terminó por señalar: “Modificar una ordenanza que aprobó el legislativo en tiempo y forma es poner en jaque el orden institucional”, al mismo tiempo que arriesgó que el único fin que tenía el proyecto radical era obstaculizar la labor del Ejecutivo.

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