La actividad central será el viernes 15 de octubre a las 19 en el Club Huergo. Las parroquias y capillas de la ciudad están realizando jornadas de reflexión sobre los distintos símbolos de la Iglesia “para prepararse espiritualmente”. Además, ayer se presentó el nuevo escudo episcopal.
El Obispado de Comodoro Rivadavia se mantiene expectante con la asunción de Joaquín Gimeno Lahoz, quien se convertirá en el nuevo obispo de la Diócesis. La ceremonia será el 15 de octubre en el Club Huergo a las 19, en una actividad que cuenta con el apoyo de voluntarios y donaciones de empresas privadas.
Así lo informaron en conferencia de prensa Armando Márquez, administrador Diocesano -a cargo del Obispado hasta la asunción del padre Joaquín-, Susana Gago secretaria de la Cancillería del Obispado, y el sacerdote Daniel Lanz.
“La expectativa que tenemos es grata para nosotros ya que nuestra Diócesis se encuentra momentáneamente en una situación acéfala, pero ahora tenemos la alegría de este obispo que ya lo conocemos porque cumple funciones como vicario general”, detalló Márquez.
“El obispo no es simplemente un cargo, es parte del sacramento que nosotros llamamos ‘del orden sagrado’ que se da en tres grados: el primero es el diácono, el segundo el presbítero o sacerdote y el tercero es el obispo”, explicó el padre Lanz.
Para la ordenación del nuevo obispo, se espera la llegada de autoridades y fieles de la diósesis de distintos puntos de la provincia. Por el momento, las distintas parroquias y capillas están haciendo jornadas de reflexión sobre los tres símbolos de la Iglesia -la palabra de Dios, el anillo y el báculo-.
“Estas jornadas son para prepararse espiritualmente para recibir a su nuevo pastor”, añadió Lanz.
El Obispado también presentó el nuevo escudo episcopal. “En general todos los obispos tienen un escudo que es fruto de su creación y sintetizan su trabajo y propuesta para la comunidad”, describió la referente de la cancillería Gago.
El escudo tiene un lugar central para el Golfo San Jorge, acompañado por la Cruz que representa a los evangelizadores que llegaron hace 500 años. “De hecho, el padre Joaquín es español y llegó a la Argentina como misionero”, agregó Gago.
De un lado, se encuentra el libro de la palabra con las hojas en movimiento que representa al espíritu santo y al viento que caracteriza a la región. Y el signo de la virgen María, junto a un Rosario. Y debajo, la frase “me amó y se entregó por mí”, que es del apóstol San Pablo.
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