La falta de trabajo está haciendo estragos entre las familias del departamento, y lo poco que ganan en changas sólo alcanza para comer. Para colmo, la mayoría de los desempleados no tiene casas o vive en ranchos indignos.
La realidad social en Ullum está cada vez peor. La falta de trabajo está haciendo estragos entre las familias del departamento, y lo poco que ganan en changas sólo alcanza para comer. Para colmo, la mayoría de los desempleados no tiene casas o vive en ranchos indignos.
“Tenemos alrededor de 200 familias sin trabajo”, le dijo a DIARIO HUARPE el intendente Daniel Albarracín, “y nosotros las estamos conteniendo con contratos para que por lo menos tengan para comer”.
Según el jefe comunal, los contratos son de 1400 pesos por mes a cambio de alguna prestación de servicio, como por ejemplo el mantenimiento de plazas y limpieza de algunos sectores.
La crisis laboral se viene padeciendo en el departamento desde hace dos años. El campo está parado y el municipio tiene que salir a cubrir el hueco. “Nosotros tenemos un presupuesto acotadísimo y deficitario por eso no podemos hacer nada”, manifestó Albarracín. “Somos el departamento que menos recibe por coparticipación y esto el gobernador lo sabe”, y luego agregó: “Estamos atados de pies y manos y no puede ser que no recibamos nada por las tres usinas que tenemos en el departamento, ni tampoco por la Planta Solar y los 19 diferimientos instalados en Ullum. Algo hay que hacer porque todo esto repercute en lo social”.
Otra de las necesidades que se está sintiendo entre los ulluneros es la de la casa digna y propia: a medida que los años pasan, el número de demandantes es mayor.
“Yo no tengo casa y estoy de prestado”, le dijo a DIARIO HUARPE uno de los desocupados. “Y tengo a mi hija que tiene dos niños y vive con nosotros porque tampoco tiene casa”, agregó.
Esta realidad se repite por montones en todo San Juan, pero se nota más en los departamentos en donde las fuentes laborales son indignas o directamente no existen.
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