La infracción más recurrente es la falta de VTV. También se labran muchas actas por exceso de velocidad y por no llevar encendidas las luces, según detalló el nuevo jefe de la Policía Caminera de Junín, Eduardo Ávalos.
Así lo aseguró a DEMOCRACIA el nuevo jefe de la Policía Caminera de nuestra Ciudad, Eduardo Alberto Ávalos, quien indicó que la infracción que más se observa en los operativos diarios es la falta de VTV (Verificación Técnica Vehicular). También puntualizó que se labran muchas a automovilistas que se exceden de las velocidades permitidas y agregó que sigue habiendo varias sanciones por no llevar las luces del coche encendidas durante el día.
Ávalos, comisario procedente de General Rodríguez, asumió al frente del Destacamento de Seguridad Vial –con asiento en el kilómetro 258,5 de la Ruta Nacional 7- en los últimos días de diciembre. Por decisión del superintendente de Seguridad Vial de la provincia de Buenos Aires, Carlos Catalano, tomó el cargo que ocupó hasta hace veinte días Erasmo Verón.
Viene de desempeñar tareas en la Policía de Seguridad Vial en Autopistas del Oeste, con asiento en General Rodríguez. Antes trabajó en diferentes comisarías de la provincia de Buenos Aires y fue jefe de calle durante 16 años en dependencias de San Martín, José C. Paz, San Miguel, Malvinas Argentinas.
Los operativos y las infracciones
En el mano a mano con este diario, Ávalos dijo que una de sus premisas es acrecentar el número y la intensidad de los operativos en diferentes puntos de la Ruta 7, la 65, la 188 y en la avenida de Circunvalación, a los efectos de “prevenir accidentes”.
“Queremos cumplir con la actividad básica que nos compete, que el control de la velocidad, de que los coches circulen con las luces encendidas, con la reglamentación exigida en vigencia”, afirmó.
En ese marco, el saldo de los primeros días de trabajo indica que el documento que más actas origina es “la falta de VTV (Verificación Técnica Vehicular), el documento que acredita que el vehículo se encuentra en forma óptima para salir a la ruta”.
“También notamos que es muy recurrente la no utilización de las luces encendidas, muchas personas no usan el cinturón de seguridad y también se detecta que se desplazan a velocidades mayores a las permitidas. Eso pone en peligro a un tercero, la propia vida del que va a alta velocidad. A mayor velocidad, menor adherencia al asfalto y eso implica un gran riesgo”, advirtió el uniformado.
El funcionario de la Policía Bonaerense aclaró que para descubrir a quienes aceleran por encima de los niveles permitidos no están utilizando radares, dado que la colocación de esos elementos en las rutas nacionales, por lo general, es proveída por las concesionarias a cargo del mantenimiento de las carreteras.
Ávalos sostuvo que de diez autos, siete están en regla, con toda la documentación al día. A su criterio, se trata de un porcentaje alto y que da cuenta de una mejora en la conciencia de hombres y mujeres a la hora de emprender un viaje.”De a poco la gente va tomando conciencia de que lo que el Estado pide y establece a través de las leyes no es ni más ni menos que por la seguridad de todos. Hacer la VTV tiene un determinado costo, pero es una tranquilidad para que el dueño del coche, que lo usó todo el año, pueda salir a la ruta con su familia seguro de que su vehículo le va a responder. Hay muchas personas que no cumplen con ese requisito, cuando es algo primordial. No se cuidan ni ellos, ni a sus familias ni a terceros”, explicó el titular de la Caminera.
Ávalos recordó que el automóvil es una cosa mueble que entraña un alto riesgo de ocasionar un accidente; “no es algo inanimado al que se deja en un lugar y de allí no se mueva jamás”, añadió.
A renglón seguido indicó que sus agentes labran entre 20 y 25 actas por día, las que luego son elevadas al Juzgado de Faltas.
Comentá la nota