Turistas donaron 290 mil pesos a asociación protectora

Turistas donaron 290 mil pesos a asociación protectora
El matrimonio norteamericano había visitado el precario refugio de perros abandonados que mantiene un grupo de vecinas en El Calafate. Lo hizo como parte de un alternativo plan de excursiones de una agencia de viajes. Cuando volvieron a su ciudad depositaron el dinero en la cuenta de TAMA.
Un matrimonio de turistas norteamericanos donó 290 mil pesos a la asociación calafatense que desde el 2007 se ocupa del cuidado de perros abandonados o capturados por la perrera municipal.

El grupo de pocos vecinos complementa una política municipal que implica la castración de mascotas y la negativa a la eutanasia, pero la asociación no recibe fondos constantes del Estado.

El llamado refugio de animales se encuentra provisoriamente en un predio del municipio, donde también está el Depósito Judicial de vehículos y un galpón del área de Forestación.

Es un sitio desprolijo, donde reinan los malos olores, rodeado de basura porque cerca está la planta de residuos, y donde faltan condiciones para los animales.

El trabajo es voluntariado por parte de mujeres y algunos pocos jóvenes, que realizan constantes actividades para recaudar fondos y así mantener el alimento y el servicio veterinario para los animales.

El año pasado el Municipio donó un terreno con la respectiva construcción del cercado perimetral, pero es la asociación la encargada de la construcción del nuevo refugio.

Turistas

El esfuerzo de la asociación, integrada casi en su totalidad por mujeres, fue visto por un matrimonio norteamericano que en octubre visitó El Calafate.

Bárbara y KenethGlaze llegaron desde San Diego, estado de California (Estados Unidos) como parte de un grupo que contrató vacaciones a una agencia de turismo llamada Grand CircleTravel.

La empresa tiene la característica de ofrecer a sus viajeros algo más que el simple recorrido por lugares turísticos. La agencia les ofrece a sus viajantes que en cada destino que visitan puedan conocer algún punto, que se ubica fuera del circuito tradicional y que les permita palpar realidades sociales de cada lugar.

En El Calafate, en septiembre del 2011 una guía local le propuso a la empresa que el lugar opcional a visitar sea el refugio de TAMA, nombre de la asociación que cuida de los perros abandonados.

Uno de esos grupos visitó el refugio meses atrás. Es una excursión atípica donde bajan de los vehículos de transporte de pasajeros frente al cementerio calafatense. Por calle de tierra caminan unas tres cuadras cuesta arriba, en medio de arenales y galpones municipales. Allí conocen el otro Calafate, apreciando incluso la desbordada planta de tratamiento de residuos.

Los turistas conocen el refugio, toman muchas fotografías, algunos se animan a jugar con los perros y reciben las explicaciones de una de las integrantes de la asociación. En una alcancía depositan pequeñas colaboraciones económicas y reciben una charla sobre los planes de la asociación para mejorar las condiciones de protección de esos animales. En la ocasión reciben un folleto, que casi como formalidad cuenta con los datos de la asociación, incluyendo una cuenta bancaria.

Sorpresa

En noviembre TAMA fue avisada desde la sucursal local del Banco Nación que existía una transferencia desde el extranjero por una importante suma de dinero, pero que no podía ser acreditada si no se cumplían algunos trámites.

Para que la asociación pudiera contar con esa transferencia de 290 mil pesos, el banco solicitó que el originante hiciera llegar una nota formal donde explicara el motivo de la donación. Pero la asociación desconocía sobre el depositante.

La familiar de una integrante de la asociación, que vive en el Estado de California, se tomó el trabajo de llamar por teléfono a cada KenethGlaze de la ciudad de San Diego. Así ubicaron al titular de la donación, quien envió un manuscrito al banco explicando los detalles de su acción.

Recién días atrás la asociación calafatense pudo tener acceso al dinero. Ya acreditado en su cuenta, los 290 mil pesos son destinados ahora a construir el nuevo refugio de animales.

“Este matrimonio tiene un refugio de perros galgos en su lugar, y saben lo que significa el cuidado de perros abandonados, pero no se imaginan lo que esta ayuda significa para nosotros que no tenemos sustento del Estado alguno”, contó ayer a la corresponsalía de La Opinión Austral Gabriela, una de las integrantes que hace cinco años forma parte de TAMA.

Ahora las integrantes indican que esos fondos no serán destinados a otra cosa que no sea la construcción del refugio, cuyo terreno se ubica al oeste del centro de la ciudad, en un sector alejado que aún no tiene los servicios de agua y energía eléctrica.

“Este dinero no va a ser destinado a nuestros gastos corrientes, vamos a continuar de la misma manera, y esos fondos son dirigidos directamente a la construcción del nuevo refugio”, contó Gabriela Aguilera.

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