Al llegar a Bombinhas descubrieron que la agencia no había pagado el alojamiento.
Rápidamente las mujeres, que tienen entre 27 y 50 años, informaron a sus familias, que se presentaron en la agencia de viajes O’Donell para exigirles que le dieran solución al problema. La casa de turismo ya había estado en el ojo de la tormenta a principios de enero, cuando los alumnos de la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano, que estaban de viaje de egresados, pusieron en alerta a sus padres por irregularidades en el servicio.
El jueves pasado el gerente de la compañía, Alejandro Camaño, realizó un giro al Hostal Dito, donde estaban hospedadas las mujeres, pero desde allí avisaron que no habían recibido el pago completo.
Para ese entonces, el grupo de turistas había dormido la primera noche en colchones en el piso y llevaba tres días costeando la comida que, en teoría, estaba incluida en el alojamiento. “Les dieron un colchón sin sábanas en el piso y otros turistas les dieron comida”, dijo a Día a Día Darío Quinteros, hijo de una de las viajeras. “Están mendigando comida y hospedaje”, agregó.
El reclamo de los familiares se repitió en la mañana del viernes y no se fueron del lugar hasta que desde Brasil le enviaron la confirmación de que el pago se había efectuado correctamente.
“Yo ya conseguí lo que necesitaba, que mi madre termine bien su viaje, pero no quiero que la gente siga siendo estafada”, explicó Darío, y anunció que el próximo miércoles, cuando el grupo esté de regreso, realizarán una protesta frente a la agencia.
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