Hubo un 15% más de pernoctes que el invierno pasado. El pico fue el 19 de julio.
El turismo de paso dejó este invierno 83 millones de pesos en la ciudad, con un 15% más de pernoctes que el año pasado. El pico de ocupación coincidió con el primer día de vacaciones escolares en Capital Federal: el sábado 19 de julio. En esa jornada, las familias porteñas que viajaban hacia la cordillera en busca de la nieve colmaron los 50 alojamientos habilitados por el municipio.
En total, durante los 45 días de temporada invernal, hubo 74.430 pernoctes. Esta cifra implica un incremento del 15% en relación con el mismo período de 2013 y ratifica la tendencia creciente en la demanda turística que se viene registrando en los últimos años en la ciudad, pese a que sigue siendo un lugar de paso hacia la cordillera.
Roberto Martini, subsecretario municipal de Turismo, indicó que es difícil retener a los turistas más días en la capital provincial en esta época del año porque “un porcentaje altísimo se queda solo una noche, ya que el interés está en el esquí”. Señaló que en verano sí existe una mayor permanencia de los visitantes en la ciudad “porque ahí competimos todos”.
Señaló que la mayoría de los que pasan por Neuquén en invierno son porteños que buscan un descanso en las aldeas de montaña de nuestra provincia. Por eso, como en años anteriores, el pico de ocupación coincidió con el primer día de receso escolar en la Capital Federal: el sábado 19 de julio. En esa jornada, se llegó a un 87% en promedio de habitaciones vendidas, con algunos alojamientos que colmaron su capacidad.
“Tuvimos un pico de saturación hoteles y es un perfil clarísimo que se repite año tras año, muy difícil de cambiar, porque ya salen a la ruta motivados por la nieve”, indicó Martini.
Los visitantes ocuparon en promedio el 68% de las habitaciones disponibles durante toda la temporada y dejaron 83 millones de pesos en la ciudad. “Prácticamente son 10 millones de dólares”, subrayó el subsecretario. La estimación del Municipio es que cada turista gastó unos 1.115 pesos, repartidos entre alojamiento, comida y artesanías. Una cifra nada despreciable si se considera que la mayoría permanece en la localidad entre las 7 de la tarde y las 11 de la mañana.
Durante julio, gran parte de los visitantes eran familias con niños en edad escolar; en tanto que en agosto fueron más frecuentes los matrimonios jóvenes y los grupos de amigos.
El gasto de los turistas este invierno fue un 45% más alto que en el verano.
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