San Rafael, Alvear y Malargüe se saturaron de visitantes durante el fin de semana largo. Se hicieron derivaciones al Gran Mendoza porque Tunuyán también estaba colmado por el Festival de la Tonada.
Desde la Dirección de Turismo su titular Andrés Chiaradio destacó que la ocupación fue del cien por ciento. Con evidentes signos de cansancio por la intensa tarea realizada durante estos cuatro últimos días en la repartición que dirige, el funcionario señaló que el domingo a la tarde comenzaron a derivar pasajeros a los hoteles alojamiento de la ciudad sureña y a hoteles y residencias de General Alvear y Malargüe, pero pronto todo esto también se vio superado y las derivaciones comenzaron a ser para el Gran Mendoza.
Es decir, Malargüe y Alvear también estuvieron al 100 por ciento de ocupación. "Hay que recordar que Tunuyán y todo el Valle de Uco también tenían alta ocupación por el Festival Nacional de la Tonada y es a esa región donde nosotros normalmente derivamos cuando nos vemos superados", dijo.
Chiaradio no quiso dar cifras, pero se calcula que la cantidad de visitantes superó las 15 mil personas y esto se palpó en la asistencia al corso que se realizó con motivo del Carnaval el lunes a la noche donde la avenida principal se vio colmada por locales y turistas. Se estimó la presencia de alrededor de 10.000 personas que luego del espectáculo de las murgas disfrutó del "toque" de bandas de música en el kilómetro cero.
También señaló que salvo uno o dos casos muy puntuales no hubo quejas en cuanto a los servicios y precios.
"La oferta es muy amplia y adaptable a todos los presupuestos", dijo. Una cabaña para cuatro o cinco personas, puso como ejemplo, va desde los 400 a los 700 pesos de acuerdo a la categoría.
En tanto los cámpings también tuvieron una ocupación importante aunque no como la de hoteles, residencias y cabañas.
Asimismo, los comercios, especialmente los gastronómicos, trabajaron intensamente y, pese al feriado, algunos, principalmente los de regionales, abrieron al público atendidos por sus dueños. "Las ventas registradas valieron la pena", aseguró uno de los comerciantes de ese rubro.
También la gran concurrencia de turistas se vio reflejada en la falta de dinero en los cajeros de algunos bancos que en la mañana de ayer no tenían dinero disponible.
Julia y Antonio, que caminaban apaciblemente ayer por el microcentro (ambos de Buenos Aires), destacaron la atención al turista en todos los lugares que visitaron. "Sólo tuvimos un problema y es que en el hotel donde estamos no hay aire acondicionado y al mediodía sí o sí hay que salir porque si no, te cocinás", señalaron con una sonrisa de resignación.
Pablo y Sebastián, de Córdoba, tomaban un café en un negocio de calle San Martín y Olascoaga. "Fuimos al Valle Grande, a Los Reyunos y hoy nos quedamos porque salimos esta noche de vuelta (por ayer). La pasamos genial en el Pentatuel que nos encontramos por casualidad", dijeron. Destacaron que los precios son normales y parecidos a Córdoba. "Por ahí, los alojamientos están un poquito disparados", observaron.
La vestimenta que identificó en general a los turistas que soportaron sin problemas las fuertes tormentas y las altas temperaturas, fueron las bermudas, zapatillas y gorras. Una imagen que invadió al sur por cuatro días.
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