El piloto de Morón aprovechó el toque y despiste entre Ortelli y Rossi en la última para quedarse con la victoria en San Luis.
El "Pumita" fue el gran beneficiado tras el toque que protagonizaron Guillermo Ortelli (Chevrolet) y Matías Rossi (Chevrolet), segundo y puntero de la carrera, respectivamente, quienes se despistaron a 700 metros de la bandera a cuadros, para servir en bandeja la victoria al piloto de Morón que venía tercero, agazapado, a la espera del error de los punteros.
De este modo el hombre del MDV Competición festejó su segundo triunfo consecutivo, tras ganar en Paraná la carrera que cerró la fase regular.
Con Ortelli (finalmente fue excluido) y Rossi fuera de combate, Carlos Okulovich (Torino) terminó segundo y Jonatan Castellano (Dodge) completó el podio.
La final sobre el circuito puntano fue emotiva e inolvidable. Hubo cambios en la punta, tuvo sorpresas y un final dramático. .
El "Tati" Angelini (Dodge), José María López (Chevrolet) y Matías Rossi, habían ganado las series y quedaron en las primeras filas de la grilla final.
Angelini salió como una bala en la largada y demostró que tenía un gran auto. Pero la caja de cambios lo traicionó en la vuelta 14, cuando había sacado buena ventaja, y abandonó. El sol parecía salir para "Pechito", quien quedó adelante con un auto sólido.
De pronto hubo fuego en unos pastizales cercanos a la pista y el ingreso del auto de seguridad agrupó a todos.
Cuando la prueba recuperó la bandera verde, el "Granadero" Rossi atacó sin piedad al cordobés. El riotercerense avisó por radio a sus mecánicos que "sentía una extraña vibración al doblar". La preocupación invadió al Oil Competición y dos vueltas más tarde, el neumático trasero izquierdo de la Chevy dijo basta y "Pechito" quedó fuera de pista.
Rossi heredó la punta e iba a buen ritmo pero bajo el asedio de Ortelli y Aventín, quien marcaba los registros más rápidos.
A poco del final el auto del piloto de Del Viso perdió potencia y el descenlace fue emocionante. A pura adrenalina, los tres pilotos se exigieron al máximo y dosificaron lo poco que quedaba de sus máquinas.
En la última vuelta, a 700 metros de la meta, Ortelli tocó de atrás a Rossi a la salida de una curva. El "Granadero" se defendió y conservó la posición, pero en la curva siguiente levantó el pie del acelerador y Ortelli lo volvió a tocar en la cola del auto. Ambos fueron al pasto y Diego Aventín aprovechó su buena suerte para demostrar que San Luis ama a los pumas, ganó y está en la cima de la Copa de Oro.
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