El Municipio de Lomas instaló estructuras metálicas techadas, con bancos y cestos de basura para los usuarios del transporte público. También se construyeron rampas para discapacitados.
Ahora que la Ciudad está incluida en el plan de mejoramiento urbano del Municipio, y que comprende la construcción de rampas de acceso, el arreglo de punteras en las esquinas y la instalación de refugios de colectivos, la postal del abandono pasa a ser foto de un álbum viejo.
Para que los vecinos puedan aguardar el transporte público protegidos del agua, el viento y –para cuando vuelva el calorcito– los rayos del sol, se construyeron nuevas y más cómodas paradas.
Estos refugios son realizados en una estructura metálica techada que cuenta con bancos para esperar sentados y, de acuerdo a las políticas de higiene urbana, también tienen un cesto de basura fijo con bolsas de residuos que se renuevan a diario.
En Turdera, estas nuevas paradas ya están instaladas sobre la avenida Hipólito Yrigoyen en las intersecciones con Segurola, Prety, Azcuénaga, Suipacha, Seguí y 9 de Julio.
Sobre Yrigoyen, una de las calles más importantes de la zona, ya que conecta el Municipio con Lanús y Almirante Brown, ya se habían reformado los sumideros, lo que permitió un mejor drenaje del agua de lluvia.
Dos rampas de acceso por esquina son las que se están realizando en todos los puntos de la Ciudad. El proceso consiste, en una primera etapa, en extraer el sector de la vereda que será destinado a la subida.
Luego, con un acabado de cemento, se realiza la rampa, que es terminada con una capa de pintura antideslizante para que nadie termine en el suelo cuando la zona está resbaladiza.
“Con estas obras colaboramos no sólo para mejorar la estética del Municipio a través del mobiliario urbano, sino que damos un paso más en la integración social al facilitar la movilidad de quienes tienen algún impedimento para transitar fácilmente por las calles”, remarcó el Intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde.
Gracias a las nuevas rampas, los adultos mayores, las madres con sus hijos en cochecito y aquellas personas con alguna dificultad en su movilidad, podrán salir a pasear sin tener que sortear los problemas que convertían a las calles en una carrera de obstáculos.
“Es una satisfacción poder seguir brindándoles respuestas a las necesidades de todos los lomenses”, agregó el Intendente.
Zulma Sessini, que hace 24 años que no se puede desplazar sin su silla por culpa de un accidente vial, destacó: “Sólo quien alguna vez enfrentó el problema sabe lo que es tratar de subir a la vereda con una silla de ruedas. Cuando no están las rampas, lo que tengo que hacer es ir por la calle que, además de ser peligroso, me obliga a tener que andar por la zanja”.
Por su parte, Fabián García, delegado municipal de Temperley, expresó que estas tareas “son importantes para seguir mejorando barrios que durante mucho tiempo permanecieron olvidados”.
Además, aclaró que todos los reclamos de los vecinos son tenidos en cuenta y que, así como se hizo en estos casos, les llegará una solución a todos.
Los arreglos de las esquinas, además de contemplar la realización de rampas, también incluyeron la construcción a nuevo de las punteras.
De esta manera, todos los cordones de las intersecciones de las calles quedan con una curvatura que permite a los vehículos doblar fácilmente.
“La verdad es que estamos satisfechos con lo que se viene haciendo, lo importante es que las obras perduren en el tiempo y que tengan el mantenimiento necesario, porque es razonable que las cosas se rompan con el uso y necesitan que alguien las mantenga”, remarcó Fernando Iparraguirre, vecino de la calle Esquiú.

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