Conforme a un relevamiento realizado por EL SIGLO en las guardias de los principales hospitales, la cantidad de heridos por uso de fuegos artificiales y accidentes de tránsito se redujo notablemente en comparación con años anteriores. “Nos llamó la atención lo tranquilo que fue este Año Nuevo”, dijo el director del Centro de Salud.
Al igual que había sucedido una semana antes, durante el festejo de la Navidad, el número de heridos por pirotecnia, corchazos y accidentes derivados de los festejos disminuyó de manera notable en comparación con años anteriores.
El fuerte encarecimiento registrado en el precio de los fuegos artificiales, en porcentajes que en algunos casos duplicaron a los las Fiestas pasadas, sumado a las campañas de concientización que se realizaron desde el sector público y privado desalentando su uso, fueron un factor clave.
Por su parte, la lluvia registrada durante la madrugada del primer día del año obligó a muchos a permanecer en sus casas, evitando que se produzcan mayores accidentes de tránsito.
"La verdad es que nos llamó la atención lo tranquilo que fue este Año Nuevo, inclusive en esta oportunidad hubo menos heridos que el 25 de diciembre a causa de pirotecnia y otros accidentes vinculados a este tipo de festejos. En Navidad los oftalmólogos recibieron cuatro consultas, mientras que ahora no hubo ninguna", aseguró en diálogo con EL SIGLO el doctor Diego Eskinazi, director del hospital Centro de Salud "Zenón Santillán".
El galeno precisó que "solamente se registró un caso de mayor gravedad, de un hombre que lamentablemente sufrió la amputación de un dedo luego de que le explotara en la mano un elemento pirotécnico".
Según Eskinazi "al margen de esa situación, solamente se registraron algunos casos de heridos leves por Guardia, que fueron pacientes ambulatorios, quienes recibieron las curaciones e inmediatamente fueron dados de alta. No hubo muchas consultas por accidentes de tránsito y se atendió a dos heridos de armas de fuego, pero por casos policiales, que estadísticamente están dentro de lo previsto en cuanto a la atención en la Guardia durante los fines de semana", acotó.
El director del Centro de Salud atribuyó esa disminución en el número de heridos "al hecho de que la gente tomó mayor conciencia sobre el riesgo de la pirotecnia, y en esto también tienen que ver las campañas que se vienen realizando para desalentar su uso".
“Un panorama tranquilo”
Por su parte, el subdirector del hospital Angel C. Padilla, Marcelo Monteros, coincidió en que "hubo un panorama bastante tranquilo en comparación con años anteriores. La lluvia hizo que muchas personas se quedaran en casa y de esta manera se bajó el riesgo de sufrir accidentes, sobre todo en motos", razonó y señaló que "la mayoría de los casos que se registraron fueron menores".
El profesional indicó que, con respecto al uso de pirotecnia, "no hubo quemados de importancia, sólo una persona con una leve herida en la mano. Recibimos entre 25 y 28 heridos por accidentes, pero ninguno de gravedad, sin necesidad de cirugía neurológica, la parte de heridos por la pirotecnia fue nula. No tuvimos lesiones de ojos y otras más severas", graficó el subdirector del Padilla.
A su turno, Ricardo Dingevan, coordinador de la Guardia del hospital del Niño Jesús, informó que "el mayor movimiento y atención de pacientes se registró el 31 de diciembre a la tarde y por la noche", mientras que ayer "hubo unos pocos niños atendidos con quemaduras por pirotecnia que recibieron tratamiento ambulatorio".
El médico precisó que "solamente se atendió a 10 pacientes con quemaduras leves y fueron dados de alta tras recibir las curaciones".
En cambio, indicó que "hubo varios menores atendidos por politraumatismos, a raíz de accidentes en moto, que encabezaron el listado. Durante la noche (del 31 de diciembre) hubo consultas por traumatismos varios por caídas en motos, de los cuales seis se dieron de alta y 4 quedaron en observación pero que no presentan ningún riesgo", puntualizó.
Sin inconvenientes por la lluvia
El titular de Defensa Civil Provincial, Fernando Torres, aseguró a este diario que "no hubo inconvenientes mayores a causa de la tormenta registrada durante la noche y la madrugada. En la Capital cayeron 30 milímetros, pero en un lapso de cinco horas, por lo que el efecto no se hizo sentir para nada. En Monteros sí llovió copiosamente, pero sin generar inconvenientes", explicó.
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