Por la merma en la producción, los corralones están agotando el stock disponible. El problema salió a la luz luego de que se le restringiera el gas a las fábricas que abastecen a las empresas tucumanas
Otro de los problemas que converge en este escenario de escasez es el incremento en la demanda de cemento, sobre todo para obras públicas. Los dueños de corralones advirtieron que en años anteriores hubo bajas en el volumen de producción de las cementeras santiagueñas, pero coincidieron en que desde junio de este año creció el nivel de actividad de la construcción, principalmente en emprendimientos vinculados a viviendas. "Confluyeron dos problemas: la escasez y una sobredemanda. La provisión del cemento tendría que empezar a normalizarse cuando termine el invierno", analizó Alberto Guardia, presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción. Sin embargo, acotó que los empresarios miran con preocupación lo que podría ocurrir en los próximos meses. "El temor es que el faltante se produzca no por los problemas de abastecimiento, sino por un incremento de la demanda", agregó. En relación al precio del cemento, Guardia recalcó que es normal la suba del producto a lo largo del año. "El precio sube cada 15 días. Son microajustes sostenidos que, en muchos casos, absorben los comerciantes para no afectar las ventas. Pero nunca se queda fuera de la inflación", reforzó.
Por último, el titular de la Cámara que nuclea a la mayoría de los constructores dedicados a la obra pública, señaló que podría haber casos puntuales de comerciantes minoristas que especulen con el precio, aunque aclaró que, por ahora, los valores se mantiene estables.
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