Cientos de tucumanos salieron a las calles a lo largo y ancho de la provincia para festejar la llegada de un nuevo Pontífice con el agregado de que se trata de un representante argentino.
Después del anuncio desde el Vaticano, que se dio en las últimas horas de la siesta, decenas de tucumanos se congregaron en los distintos puntos de la provincia para celebrar, especialmente frente a los templos.
Algunas bombas de estruendo, el tañir de las campanas, los bocinazos de los autos anunciaban la llegada del primer Papa Hispanoamericano.
Como siempre la Plaza Independencia sirvió como caja de resonancia para que los tucumanos exteriorizaran su algarabía. Carteles, bocinas, música y baile acompañaban la improvisada celebración de quienes se concentraban frente a la Iglesia Catedral.
No faltó el cotillón y preponderaron las banderas, tanto del Vaticano como la Argentina, marcada por la procedencia del Papa Francisco
Los festejos también se dieron en las diferentes ciudades del interior de la provincia.
Recorrer las calles del centro tucumano se podía observar, donde se encontraba un televisor encendido, a la gente agolpada, siguiendo, desde la aparición del humo blanco, anunciando la decisión de los Cardenales de haber elegido al reemplazante de Benedicto XVI.
Las lágrimas de más de un televidente se escapó por la emoción de saber que el nuevo Papa era argentino, y que había adoptado el nombre de Francisco.
Por supuesto, luego del primer mensaje, cada luegar era propicio para comentar la designación del nuevo conductor de la Iglesia.


Comentá la nota