Tránsito: confirman que multarán a quienes manejan luego de tomar ansiolíticos

Tránsito: confirman que multarán a quienes manejan luego de tomar ansiolíticos

La Guardia Urbana incorporó en agosto el test de drogas. Según profesionales de la salud, algunas personas igual están en condiciones de manejar.

Si usted toma de modo habitual medicamentos como el Rivotril, Trapax, Valium, Alplax o Lexotanil no está en condiciones de conducir un vehículo y dará positivo en el control de consumo de estupefacientes que, desde hace un mes, lleva adelante la Guardia Urbana.

Así lo confirmó ayer el titular de la fuerza, Federico Montero, quien explicó que la Ley 24.449 de Tránsito, en su artículo 48, establece que “queda prohibido conducir habiendo consumido estupefacientes o medicamentos que disminuyan la aptitud”.

La letra fría de la norma no diferencia entre medicamentos recetados o autoprescriptos. “El médico receta el medicamento, pero no que la persona salga a manejar”, aseguró Montero.

Por su parte, profesionales de la psiquiatría y la clínica médica consultados por este diario coincidieron en señalar que, si bien en general se recomienda no conducir cuando se consume algún medicamento que genere somnolencia o altere las condiciones del sistema nervioso, existen casos de personas que siguen determinados tratamientos e igual se encuentran en condiciones de manejar a pesar de ese consumo. En esos casos es habitual que dispongan de un certificado médico que los avale.

En referencia al control que se hace con los equipos de la Guardia Urbana, mencionaron que la existencia de algún derivado de la benzodizepina en el cuerpo no significa necesariamente estar incapacitado para conducir o no tener un buen estado físico. "Cada caso tiene su cuadro propio, no sigue criterios matemáticos. Nadie puede hacer una lectura certera de la situación cuando detecta la presencia de los mismos".

Si bien al hablar de drogas se piensa en marihuana y cocaína, el equipo utilizado por los inspectores detecta también la presencia de sustancias derivadas de la benzodiacepina, la anfetamina y la metanfetamina.

La primera de ellas es la más abarcativa, como parte de medicamentos que trabajan sobre el sistema nervioso, y se aplica en terapias relacionadas con casos de ansiedad, insomnio, estados de pánicos, entre otros.

Lo más importante es que se han convertido en pastillas de consumo creciente a partir de la automedicación y la necesidad de enfrentar el estrés diario.

“El efecto residual de esas pastillas en el cuerpo es de unas 8 horas. Lo recomendable es que durante ese lapso la persona no conduzca, ya que en caso de ser sometido al test dará positivo”, explicó un profesional de la salud.

Las drogas derivadas de la benzodiacepina son las terminadas en "zolam" y "zepam", por caso Alprazolam, Midazolam, Oxazolam, Diazepam, Clonazepam y Bromazepam. La gente las identifica a partir de sus nombres comerciales, los más promocionados mencionados más arriba. Asimismo, se pueden sumar Dilamet, Nervistop, Sidenar, Calmatron, Plidan, Serenal,  Dormicum, Alprazol y Talinop, entre tantos.

Algunos son utilizados como ansiolíticos o en procesos ligeramente dolorosos, funcionando como relajante esqueletomuscular y con propiedades sedativas.

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