Es una imagen de la Virgen de Fátima que está en una gruta de Chimbas desde hace 24 años. Sufrió 3 roturas y fue reparada. Ahora la destrozaron por completo.
Por 24 años, la imagen de la Virgen de Fátima recibió la visita de los niños que pasan por su gruta para ir a la escuela y tienen por costumbre rezarle, y de hombres y mujeres que buscan una bendición camino a sus trabajos. Frente a ella se hizo infinidad de vía crucis y se rezó el Rosario una y otra vez. Pero, paralelamente, fue víctima del vandalismo. En 3 oportunidades sufrió roturas y debió ser reparada. Hasta que ayer por la madrugada, su historia terminó. La Virgen, que fue colocada en una esquina del barrio Leopoldo Bravo (de Chimbas) a pedido del recordado padre Ricardo Báez Laspiur, fue decapitada y atacada hasta quedar hecha trizas. El acto despertó críticas y lamentos de los vecinos que se refugiaron en ella por casi un cuarto de siglo. Ahora consiguieron una imagen que la reemplazará. Sin embargo, temen que corra la misma suerte.
Parejas de vecinos del barrio fueron quienes cumplieron con el pedido del padre Báez Laspiur, quien falleció en 2005 y es recordado como el “cura constructor” por haber gestionado la creación de viviendas para más de 1.000 familias. “Siempre íbamos a la parroquia y el padre Báez Laspiur nos pidió que construyéramos aquí la gruta para la Virgen. Así lo hicimos”, contó Bety Molina. Y agregó que “desde ese momento, el lugar fue creciendo. Plantamos estos árboles que ya están grandes y hasta conseguimos lo bancos de hierro que fueron donados por el dueño del viejo cine San Juan. Después, distintos grupos se han hecho cargo de mantener y cuidar el lugar. Siempre hemos tenido que pelear contra el vandalismo”.
Según los vecinos, la imagen fue donada por un exintendente de Chimbas, Cecilio Giménez, y permaneció en el lugar a pesar de las roturas. La tercera y última vez que debieron emparcharla fue hace 2 meses. Unas semanas después, descubrieron que habían roto la pared frontal del altar que hay frente a ella y ayer por la mañana encontraron los trozos de yeso desparramados: la cabeza por un lado, los trozos de cuerpo por el otro. Al parecer, el o los vándalos tironearon la reja de la gruta que estaba cerrada con candado para llegar a la imagen. “Al principio tenía un vidrio, pero lo rompieron. Pusieron rejas, pero metían palos para llegar a la imagen. Por eso, se agregó una malla de alambre, pero eso tampoco fue suficiente”, contó la vecina. Y agregó que “no queríamos enrejar todo para que la gente pudiera acercarse. Ahora no sé qué haremos”.
Para sorpresa de los vecinos, las autoridades de la Agrupación Virgen de Fátima (que colabora con el mantenimiento de la gruta) conocieron el caso e inmediatamente consiguieron una nueva imagen, que se colocará hoy. “La vamos a hacer bendecir para colocarla en la gruta. Además, vamos a reparar el lugar”, dijo Carlos Gómez, presidente de la agrupación.
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