Asociaciones civiles y gubernamentales dicen que los decomisos y casos de adicción crecieron en forma inédita, y la droga ahora se reparte en delivery.
Por otra parte, la Asociación Argentina Antidrogas (AARA), también asegura que en nuestra provincia el consumo no ha disminuido, sino que se ha triplicado, tal como sucede en otras 13 provincias del país.
La cocaína es la sustancia dura más destructiva del mercado, y según el Observatorio de Drogas, organismo dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, es consumida por una de cada cuatro personas de entre 16 y 35 años, aproximadamente.
En este sentido, el último informe del Centro de Información Internacional de la ONU –publicado en 2013– indica que “en los últimos años, la mayoría de los países de América del Sur han venido informando del abuso creciente de cocaína, lo que podría ser un efecto indirecto del narcotráfico que impera en la región. Varios países de la región meridional de América del Sur, que anteriormente eran sólo zonas de tránsito por los narcotraficantes, se han venido utilizando más y más para la elaboración de drogas. Eso ha dado lugar al aumento de la oferta de derivados semirrefinados de la cocaína de muy bajo costo, por ejemplo, cocaína base y pasta de coca (paco), en los mercados locales”.
Finalmente, en lo últimos días se dio a conocer un informe realizado por la Pastoral Nacional de Drogadependencia, el que indica que el 15% de la población cuyana de entre 15 y 64 años consume algún estupefaciente, mientras que el 15% de los adolescentes en sus últimos años de secundaria consume marihuana, proporción que llegaría al 30% en Mendoza. Además, resalta que “el país carece de una política pública global".
Mala vida
La cocaína está en todas las escalas sociales que cohabitan en Mendoza. La única diferencia está en la pureza de la sustancia: un gramo de cocaína de mala calidad se puede conseguir a $50, un término medio a $100 y cocaína de buena condición atraviesa la marca de los $300 o más.
“La base de todas las calidades es la misma, el clorhidrato de cocaína. La diferencia está en los cortes que se le hacen al preparado inicial. Por ejemplo, en pruebas de laboratorio encontramos pastillas para el dolor de cabeza, molidas y mezcladas. Así, los más pobres toman en más cantidad, ya que la droga demanda en el cuerpo la reposición de la dosis. Esto igual genera adicción y al mismo tiempo destruye tanto el sistema nervioso como vías respiratorias”, dijo a El Ciudadano el toxicólogo Manuel Del Pinar.
Servicio puerta a puerta
Hasta hace poco tiempo, según la Policía provincial, el consumidor tenía que ir hasta un domicilio para comprar, lo que facilitaba las detenciones, ya que existía un espacio fijo de venta. Sin embargo, ahora es común que el dealer (narcotrafiacante) se traslade al domicilio del consumidor, como si fuera un delivery de pizzas. Esto, sin dudas, complica la tarea policial en su tarea de encarcelar narcos.
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