El tribunal recorrió los sitios donde habrían arrojado cadáveres

Ayer se inspeccionó una casa en el paraje El Usillal, al noroeste de San Rafael.
En la trigésimo octava jornada del juicio que por delito de lesa humanidad se lleva a cabo en San Rafael se ordenó investigar si existen sospechas de participación de civiles en la entrega de información al Ejército, se leyó el informe médico de dos testigos citados y tras escucharse algunos de los últimos testimonios se procedió a inspeccionar uno de los lugares donde hay sospechas sobre la presunta existencia de tumbas donde se habría enterrado a detenidos desaparecidos.

También se comunicó a las partes que a partir de la próxima semana se sesionará de lunes a viernes y no de lunes a miércoles como se venía realizando.

En cuanto a la participación de civiles en la entrega de información al Ejército se destacó que el pedido se hacía debido a las declaraciones de uno de los testigos, Luis Sabez Tiburcio, sindicado por la querella y Fiscalía como presunto “entregador” de la joven Sonia Luna.

También se investigaría la actuación de Elio Atencio, un ex empleado OSEP que ha sido citado en varios testimonios como “colaboracionista” de los servicios de inteligencia. Inspección En la tarde de ayer y concluidos los testimonios del día el tribunal se trasladó a la zona de El Usillal, al noroeste de la ciudad.

Allí se concurrió con dos testigos María del Carmen Rivero y Héctor Daniel Lozano. La primera declaró que su padre le había mencionado que desde su casa de El Usillal había visto cómo una camioneta blanca arrojaban bultos sospechosos en una pileta que había en la casa de un militar de apellido Atencio.

En el sitio sólo se observó una pileta que ha sido rellenada por los habitantes actuales de la casa. Sin embargo esta declaración coincidió con la que aportara Lozano que fue conscripto chofer del Ejército.

El atestiguó que había trasladado “algo” o a “alguien” en una camioneta hasta la misma zona y que había esperado con el motor en marcha y con la radio encendida por más de una hora en dos oportunidades. Ratificó su declaración que se trataba de ese lugar.

Aunque afirmó no haber conducido el vehículo mencionado admitió que existía una camioneta de ese color que prestaba servicios en Inteligencia.

Después el Tribunal se trasladó hasta un reservorio de agua (jagüel) señalado por versiones periodísticas ubicado también en la zona. A simple vista la inspección no arrojó resultados aunque resta la participación del Equipo Argentino de Antropología Forense que revisará la zona.

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