El Tribunal de Cuentas insiste en que la ejecución 2008 no está aprobada

La ejecución presupuestaria 2008 fue rechazada por el Tribunal de Cuentas municipal, aprobada con salvedades por el cuerpo y devuelta al organismo, que volvió a girarla al Concejo. Este a su vez emitió un dictamen dándola por aprobada, pero desde el Tribunal ahora sostienen el rechazo original, lo que podría traer consecuencias patrimoniales y penales para los funcionarios involucrados.

Desde el Tribunal de Cuentas, Juan Gutiérrez Hauri (foto) no comparte la decisión del viceintendente Bohe.

Si bien por ahora culminaron las idas y vueltas con la cuenta del ejercicio fiscal 2008, la misma ostenta la curiosa doble calificación: mientras para la presidencia del Concejo Deliberante (Sergio Bohe) se trata de una ejecución aprobada, para el Tribunal de Cuentas Municipal (TCM) sigue siendo observada dado que no cumplimentó los pasos de audiencia pública y doble lectura.

Así lo ratificó ayer el vocal por la UCR del organismo, Juan Gutiérrez Hauri, quien expuso que “no hay forma alguna, ni argumento técnico, para sostener que la cuenta 2008 está aprobada”, de modo que la verdadera situación de la misma podría tener consecuencias patrimoniales y penales para los funcionarios involucrados en las actuaciones que determinaron su rechazo.

Como se recordará, en noviembre de 2010 el TCM emitió una acordada rechazando la misma por observaciones en torno al otorgamiento de aportes no reintegrables por cerca de $600.000 al empresario Marcelo González Machin.

Bajo esos parámetros fue girada al Concejo Deliberante, que en sesión extraordinaria y con el voto de la mayoría, le dio aprobación parcial, con las salvedades relativas a los aportes cuestionados.

Sin embargo, el TCM volvió a reenviar el expediente al Concejo, por entender que la decisión de los ediles plasmada bajo la forma de resolución, debió revestir la forma de ordenanza, sumado al hecho de que la cuestionada cuenta general debería atravesar las instancias de audiencia pública y segunda lectura.

Tal devolución se dio semanas antes, con el Concejo Deliberante en pleno período de vacaciones, por lo que fue el presidente del cuerpo, Sergio Bohe quien centralizó las actuaciones sin dar parte a los ediles de la comisión de receso, anulando posibilidades de tratamiento en plenario o derivación a comisión respectiva hasta tanto comience el ciclo ordinario.

En tal contexto, el viceintendete emitió un dictamen mediante el que se considera la cuenta como aprobada, basándose en que el TCM remitió lo actuado con los plazos vencidos.

“SIN ORDENANZA NO HAY APROBACION”

Es así que Gutiérrez Hauri sostuvo que “las cuestiones técnicas son claras”, al explicar que referir a los plazos de actuación del TCM para considerar aprobada la cuenta se fundamenta en un articulado de la ordenanza general de contabilidad que quedó fuera de vigencia con la Carta Orgánica Municipal, donde se determinan claramente los procesos que el organismo requiere desde el primer envío.

“Sin audiencia pública y doble lectura, no hay forma alguna de sostener que está aprobada; no hay argumento técnico sólido” dijo el abogado, recordando además que la acordada que en noviembre emitió el Tribunal dejaba en claro que mientras el Ejecutivo debió remitir la cuenta al organismo antes del 31 de marzo, lo hizo en el mes de octubre, con los plazos sobradamente vencidos.

En función de ello, sostiene que no existe ordenanza municipal que le dé aprobación y que para el TCM continúa siendo una cuenta fiscal observada, por lo que sobreviene el juicio de responsabilidad de los funcionarios actuantes, más allá de las consecuencias patrimoniales y penales que pueda ocasionar el estado de la ejecución.

A pesar de lo expuesto, el expediente no será girado nuevamente al cuerpo dado que “el TCM no tiene jurisdicción sobre el Concejo; ellos ya se expidieron, y la cuenta 2008 sigue sin aprobación”.

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