Central gasta 400 mil pesos para abrir su estadio cada vez que el equipo de primera juega de local. Newell`s logró fijar ese costo en los 350 mil pesos. Los de Arroyito decidieron amortiguar la inversión mediante el bono obligatorio que paga el hincha.
La mayor diferencia entre auriazules y leprosos se encuentra en el rubro "gastos varios de estadio", donde Central debe hacer frente a 16.000 pesos y Newell's solo a 1.000, de acuerdo a la rendición de cuenta que dieron a conocer las instituciones a este diario. Además en Arroyito destinan 8.125 pesos de combustible, mientras que en el parque Independencia 15.000 entre generadores y gasoil.
Algunos gastos son comunes, como AFA, Municipalidad, paramédicos, Dirección General de Tránsito y seguridad privada. Central invierte 12.700 pesos en el sistema de filmación, dinero que Newell's se ahorra con el sistema propio de circuito cerrado con el que está equipado el Coloso del Parque. Por último, rubro que más caro le cuesta a los canayas es el concepto por alquiler de vallado y fenólicos que se montan alrededor y dentro del estadio, abonando 48.000 pesos. Este mismo servicio a los leprosos le insume 25.000 pesos a la tesorería.
La comparación no está exenta de polémica. Porque la rendición que los clubes hacen a la Asociación Rosarina de Fútbol (le corresponde un porcentaje menor por entrada) por venta de localidades es sorprendente: Newell's deja a la casa rectora del fútbol rosarino 7.000 pesos, mientras que Central pagó la irrisoria suma de 735 pesos. "Hay mucha bronca con Central y ya se le comunicó a sus autoridades. No puede ser que traigan tan poca plata cuando vemos el estadio lleno", afirmó a este diario un colaborador del presidente Mario Giammaría.
En síntesis, la dirigencia de Central informó en febrero a sus socios que la apertura del estadio tiene un costo total de 409.810 pesos. La dirigencia de Newell's, ante requisitoria de este diario, precisó que el habilitar el Coloso cuesta en promedio 355.300 pesos.
Los números en Arroyito no cierran y sus dirigentes le trasladaron el problema al socio, que en concepto de venta de bono obligatorio deja en ventanilla alrededor de un millón de pesos por partido. En el parque Independencia "pensaron en la posibilidad de imponer un bono, pero hubo resistencia en la mayoría de los dirigentes". Por entonces el club estaba negociando la renovación del sponsor de la camiseta rojinegra, al concluir el contrato con la firma Motomel, la cual patrocinó a Newell's en las últimas cuatro temporadas. La dirigencia encontró allí el respiro financiero esperado al multiplicar los ingresos en este rubro, sellando con el Banco Ciudad de Buenos Aires un vínculo por un año a cambio de 4.800.000 pesos limpios para la entidad rojinegra. Los leprosos, además, tienen pendientes el cobro de dólares por la venta de Ignacio Scocco a Brasil y de euros por la transferencia de Pablo Pérez a España.
Lo que dejan los no socios de Central y Newell's por compra de plateas es una suma menor, que influye en el desequilibrio que produjo la prohibición de ingreso de público visitante en las canchas del país. Es que la capacidad del Gigante y el Coloso se completa con la cantidad de socios que tiene cada uno de los clubes, los cuales acceden a las tribunas generales con la cuota al día. Aunque Newell's dispone de un ingresos extra, que es por su participación por Copa Libertadores, donde percibe 300.000 dólares por cada partido de local, ingresando gran parte de esos billetes a la tesorería "por un acuerdo con los jugadores, que cobran solo un porcentaje".
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